Para Ángel Garcete, ingeniero industrial y director de Granopar, la influencia del líder a través de buenos ejemplos es clave para dirigir un grupo. Sostiene que con esto, el líder puede sacar el mayor provecho de su equipo. Garcete comenta que empezó a liderar desde muy joven estando al frente de grupos religiosos y sociales, que prácticamente marcó en él un perfil de liderazgo participativo y sencillo. “El clima laboral para mi es lo principal”, afirma.

Qué es para usted el liderazgo?

– Es tener la capacidad de influenciar y organizar al equipo de trabajo para sacar el máximo potencial de cada uno de los integrantes y obtener los mejores resultados, tanto para la empresa como también a nivel personal y profesional, para la satisfacción cada integrante del equipo humano.

¿Qué características debe tener un líder?

– En nuestro medio y sobre todo por el interesante momento que estamos pasando, considero que la clave del buen liderazgo está en la capacidad de influenciar en el equipo mediante el ejemplo de las acciones; el país necesita de nuevos líderes emergentes con una visión clara de adaptarse a los nuevos cambios. La dinámica de los negocios actuales y las apuestas a negocios futuros obliga a estar mas en línea con las nuevas tendencias, manejar las nuevas herramientas de gestión, estar informado de lo que ocurre minuto a minuto y, sobre todo, tener una mirada mas regional o global.

¿Desde qué edad empezó a liderar un grupo?

– Desde muy joven me involucré en grupos sociales y religiosos, fue el inicio de un entrenamiento básico en manejo de grupos de jóvenes, que básicamente marcó en mí un perfil de liderazgo participativo y sencillo, trabajando siempre desde las bases. Me gusta mucho conocer a mi equipo de trabajo, saber cómo piensa, que siente estar en el equipo; conocer los puntos de vista, trabajar sobre realidades y situaciones más sencillas para poner foco luego en lo que pretendo llegar.

¿Cuáles fueron los principales desafíos?

– Que los integrantes del equipo piensen de manera sencilla, trabajar y buscar las soluciones desde las bases. Me gusta mucho trazarme metas; me centro en el “que”, que también es una debilidad a la larga, ya que sabemos bien que muchas veces nos centramos en las metas y nos olvidamos del “como” llegar a los objetivos. Con los años que llevo adelante frente a varios equipos de trabajo, el principal desafío para mí fue lograr que todos los involucrados encuentren en mi equipo un buen ambiente de trabajo, el clima laboral para mi es lo principal.

¿Cómo fue para que empiece en el rubro donde hoy se desempeña?

– Personalmente pase por varios tipos de negocios. Como la empresa familiar anteriormente no era lo que es hoy, cuando termine mi carrera de Ingeniería Industrial converse con mi padre sobre la necesidad de salir a conocer el mundo, y fue así que tuve mi primera experiencia en la industria cervecera. Esa fue una de las mejores experiencias que tuve, y quizás la que marcó y forjó mi forma de pensar y trabajar en el mundo empresarial. Allí perdí el miedo a los desafíos, deje de respetar horarios de trabajo, aprendí que nada de imposible. Luego pasé a gerenciar operativamente la estructura de un shopping, de un conocido grupo empresarial muy fuerte en el mercado, donde conocí otras facetas que anteriormente no había explorado, pero donde experimenté la forma de liderar y arrancar un negocio desde los cimientos. Eso me ayudó a explorar situaciones complejas negociando con empresas estatales y privadas. Mi padre y mi familia son actualmente los artífices y pilares de lo que realmente hoy día somos como empresa familiar.

¿Cuál es la visión suya sobre los actuales líderes en Paraguay?

– Este proceso dinámico por el cual estamos pasando, y las situaciones políticas y económicas, nos hacen pensar que se viene una revolución muy oportuna de nuevos líderes; jóvenes líderes con muy buena formación. Más que nunca estamos teniendo la oportunidad de enviar a varios jóvenes al exterior, que salgan a formarse y conozcan la experiencia ajena de países con mayor desarrollo político, social e infraestructura.

¿Qué se debe ajustar para tener mejores líderes?

– La gran deuda del Estado, que ya se convirtió en falla, es la modernización de la educación en todo el país. Líderes empresariales, políticos y sociales nacen en todos los niveles a lo largo y ancho del país, pero si la educación no se moderniza y se actualiza a las nuevas necesidades, creo que estaremos pariendo líderes resentidos con la sociedad y el Estado, que a la larga constituirá una carga para todos.

¿Recomendaciones para los futuros líderes?

– Apostar por su formación personal, empaparse con la información, conocer a profundidad el tema que los atraiga, y sobre todo, ser ejemplos y nobles en sus acciones, la perseverancia, la dedicación y el amor a lo que quieran llevar adelante; eso es clave.