Hay varios indicadores a favor para que ayuden a Paraguay a alcanzar el anhelado grado de inversión, pero aún falta mucho camino por recorrer, señalaron. Todo indica que será uno de los desafíos que afrontará el nuevo gobierno para colaborar con la meta, que no es nada fácil, coincidieron.

“Va ser difícil todavía llegar al grado, ya que fueron claras las calificadoras, la estabilidad macro es la base, ahí podemos apoyarnos, pero no es suficiente. Para poder alcanzar el grado de inversión requerimos institucionalidad, instituciones sólidas”, dijo Alberto Acosta Garbarino, presidente de Banco Familiar.

Por otro lado, para el presidente saliente del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Fernández Valdovinos, le parece irresponsable decir que se logrará fácilmente el grado de inversión. “Decir un número alto para crecimiento potencial de Paraguay y, segundo, que vamos a llegar al grado de inversión son irresponsables, ambas cosas hay que trabajarlas como para llegar porque no solo depende de lo que pasa en Paraguay, sino en la región”, especificó.

La economía de Paraguay debe tener “paciencia” para alcanzar el grado de inversión, recalcó Fernández Valdovinos. Indicó que es difícil, aunque las calificadoras pueden justificar como ya lo hicieron que Paraguay es diferente en la región, ya que fue al único que no le bajaron la calificación ni la perspectivas; al contrario, mejoró este último. Por eso, aclaró que se debe seguir con el buen trabajo para llegar al objetivo y no obsesionarse con eso que va a venir.

ESCENARIO POSITIVO

Para el analista económico y consultor Amílcar Ferreira, en el escenario positivo ve que el nuevo gobierno entra con una idea clara de que el fortalecimiento institucional es la tarea más importante en 5 años. En este escenario se pega el salto y se alcanzará el grado de inversión esperado entre el 2019 y 2020. Con esto se crecerá al 6% anual, es lo que sostiene.