En 12,7% creció el monto de la inversión social durante el primer semestre del ejercicio fiscal 2018, en comparación al mismo período del 2017. Según la Dirección General de Pre­supuesto (DGP) del Ministe­rio de Hacienda, a junio del 2018 se destinó a este fin un total de G. 10 billones, monto que superó a los G. 8,8 billo­nes desembolsados durante el mismo lapso del 2017. Este crecimiento se observa de manera sostenida desde el 2013, cuando se invirtieron G. 6,5 billones en el primer semestre. En el mismo período del 2014 se destinaron G. 7,4 billones, y en el 2015 un total de G. 8,3 billones, señala el informe del fisco. En ese sen­tido, el reporte sostiene que el gasto social tuvo una parti­cipación del 57% dentro de la estructura funcional del gasto de la administración central, durante el período estudiado.

“La inversión social sigue siendo una prioridad en el gasto total realizado por la administración central. Al pri­mer semestre de 2018, G. 57 de cada G. 100 fueron invertidos a programas sociales. En tanto, el 43% restante se distribuyó entre los demás sectores de la clasificación funcional del gasto público: administra­ción gubernamental, seguri­dad, sector económico, deuda pública y regulación y con­trol”, destacaron desde la car­tera económica.

La inversión social es una clasificación del gasto público que permite con­tabilizar la cantidad de recur­sos financieros que el Estado destina a la provisión de bie­nes y servicios en distintos sectores sociales, principal­mente en educación, salud, protección social y vivienda. En ella incluye la financia­ción de diversos programas sociales, que son la expresión de políticas públicas e inicia­tivas del Gobierno orientadas al mejoramiento de las condi­ciones de vida de la población, que tiene ciertas necesidades aún no satisfechas, afirma el reporte de Hacienda.