Dentro de su programa de Emisión Global de Bonos Subordi­nados el Banco Continen­tal realizó con éxito una nueva emisión de títulos de valor en el mercado local. Estas 3 series por un total de US$ 12.000.000. Los mis­mos fueron negociados en el mercado primario, a tra­vés de Avalon Casa de Bolsa SA, encargada de la estruc­turación y colocación de la presente emisión de Bonos Subordinados.

Según explicaron, las carac­terísticas de la emisión fue en tres series, con un cupón semestral y una amortiza­ción al vencimiento, mien­tras que los fondos serán utilizados para créditos de mediano y largo plazo.

En la serie de número 7, el monto fue de US$ 2,7 millo­nes, con una tasa de 5,50% anual y a un plazo de 5 años, mientras que la serie de número 8, fue de US$ 2 millo­nes, con una tasa anual de 6% y a un plazo de 7 años. En ter­cer lugar se emitió en la seria de número 9, que representó el monto de US$ 7,3 millones, con una tasa de 6,75% anual y a un plazo de 10 años.

"Podemos destacar que esta última emisión realizada fue un éxito, incluso el mercado solicitó una mayor demanda de dichos instrumentos, se han recibido ofertas por montos superiores a lo emi­tido" destacaron directivos de la entidad.

Continental inició sus ope­raciones en el año 1980. En el año 2004, con la adqui­sición del paquete acciona­rio por parte de un grupo de inversionistas paraguayos, el banco orienta su activi­dad hacia la banca corpo­rativa y pymes. Cuenta con un portafolio concentrado en colocaciones comercia­les diversificado por secto­res económicos como la agri­cultura, el comercio al por mayor y en servicios. En el año 2012 se convirtió en la primera entidad de capital paraguayo en cotizar en las bolsas internacionales, con la emisión de bonos por US$ 200 millones en la bolsa de Luxemburgo.

La banca mantiene un bajo gasto en previsiones deri­vado de su sana cartera de colocaciones, lo que junto a favorables indicadores de eficiencia le permitió sos­tener buenos índices de ren­tabilidad, mencionan en un comunicado.

A través de los años, la ins­titución mantuvo una ade­cuada base patrimonial, gra­cias a la retención de parte de sus utilidades, y tuvo acceso a aportes de capital fresco cuando fue requerido, lo que reflejó la confianza de sus accionistas.