Washington, Estados Unidos. AFP

Los minoristas de Estados Unidos y los mercados financieros globales recibieron un regalo de Navidad anticipado el martes, cuando el gobierno de Donald Trump anunció la postergación de gravámenes a productos electrónicos importados de China. Esto, sumado a una conversación telefónica entre altos funcionarios de Estados Unidos y China, sugiere una posible tregua en la guerra comercial entre ambas potencias, intensificada en las últimas semanas.

Trump dijo que la llamada fue “muy productiva” y destacó que acordó retrasar la imposición de aranceles a algunos productos para proteger a los consumidores antes de la temporada navideña, negando un impacto en el bolsillo de los estadounidenses.

El anuncio de la postergación de los aranceles impulsó al alza los mercados bursátiles mundiales, especialmente a los fabricantes de productos electrónicos como Apple, que repuntaron después de dos días de caídas, aliviados de que pueda haber un acuerdo que evitaría un temido golpe a la economía mundial, que ya ha estado mostrando signos de tensión.

La última ronda de aranceles a 300.000 millones de dólares de productos chinos, que entrará en vigencia el 1 de setiembre, supone que todas las importaciones chinas a Estados Unidos estarán sujetas a aranceles adicionales.

Cuando Trump anunció esta decisión el 1 de agosto, los minoristas estadounidenses pusieron el grito en el cielo.

Pero la oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos (USTR) dijo el martes que retrasará hasta el 15 de diciembre la imposición de nuevos aranceles del 10% a los teléfonos celulares, computadoras portátiles, monitores de computadora, consolas de videojuegos y algunos juguetes, calzado y ropa fabricados en China.

“Estamos haciendo esto para la temporada navideña en caso de que algunos de los aranceles tengan un impacto en los consumidores estadounidenses, pero hasta ahora realmente no han tenido ninguno”, dijo Trump a periodistas en Nueva Jersey.