Caracas, Venezuela. AFP.

El gobierno de Vene­zuela consideró que no caben dudas sobre los planes de Washin­gton para derrocar al presi­dente Nicolás Maduro tras un informe de que esta cuestión fue tratada por funcionarios estadounidenses y militares venezolanos. Maduro vinculó la información publicada por The New York Times con las preocupaciones expresadas por gobiernos de países veci­nos como Colombia o Brasil por la masiva crisis migrato­ria venezolana, que tildó de “campaña de difamación”.

“Esta campaña internacional mundial de difamación ha que­rido justificar que en Venezuela se dé algún evento extraordi­nario fuera de la Constitución: un golpe de Estado como lo denuncia el New York Times”, dijo el gobernante socialista ante periodistas. “A confesión de partes, relevo de pruebas. ¡Cuántas veces no ha denun­ciado el presidente Nicolás Maduro (…) la acción injeren­cista, brutal, criminal de los factores imperiales en contra de Venezuela!”, había seña­lado más temprano en rueda de prensa Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación e Información.

Rodríguez aseguró que los medios de comunicación internacionales “minimizan” eventos como el estallido de dos drones cargados de explo­sivos cerca de la tarima en una avenida de Caracas, en la que Maduro daba un discurso el pasado 4 de agosto. “Al mag­nicidio en grado de frustra­ción contra el presidente lo llaman supuesto magnici­dio, algunos hasta se atreven a afirmar que fue un montaje”, denunció Rodríguez.