San Francisco, Estados Unidos. AFP

Un jurado de San Francisco ordenó el viernes al gigante agroindustrial Monsanto pagar a un conserje moribundo casi 290 millones de dólares en daños por no advertir que el glifosato que contenían sus herbicidas era cancerígeno.

El grupo encontró que la compañía –que prometió que apelará– actuó con “malicia” y que su herbicida RoundUp, y su versión profesional RangerPro, contribuyeron “sustancialmente” a la enfermedad terminal de Dewayne Johnson.

“Recibí mucho apoyo desde el comienzo de este asunto, muchas oraciones y energía de personas que ni siquiera conozco. Estoy contento de poder ayudar a una causa que me supera. Y espero que esta decisión comience a darle la atención que necesita”, reaccionó el demandante durante una conferencia de prensa.

Tras ocho semanas en la corte, el jurado ordenó a la compañía a pagar 250 millones en daños punitivos con daños compensatorios y otros costos, llevando el total a casi 290 millones de dólares.

“El jurado malentendió todo”, dijo a periodistas el vicepresidente de la firma, Scott Partridge.

Johnson, un conserje de escuela de 46 años, fue diagnosticado en el 2014 con un incurable linfoma no Hodgkin, un cáncer que afecta los glóbulos blancos de la sangre.

Según contó, durante su trabajo en una escuela en Bencina, California, entre el 2012 y el 2014, usó constantemente RoundUp y RangerPro.

La demanda está basada en los descubrimientos en el 2015 del Centro Internacional de Investigación del Cáncer, un organismo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que catalogó al glifosato, principal componente de los herbicidas, como “probablemente cancerígeno”.

La compañía siempre negó cualquier conexión entre el cáncer y el glifosato.

“Sentimos empatía con el señor Johnson y su familia”, dijo Monsanto en un comunicado tras el veredicto.