Río de Janeiro, Brasil. AFP.

¿Quién mató a Marielle Franco? Es la pregunta que siguen hacién­dose los brasileños tres meses después del brutal asesinato de la concejala negra, conver­tida en símbolo de la defensa de los derechos humanos. “Es fundamental seguir exi­giendo justicia principal­mente porque vivimos en un país que tiene la memoria corta”, dijo la viuda de Marie­lle, Mónica Benício, en un acto organizado este miér­coles por Amnistía Interna­cional frente a la fiscalía en Río de Janeiro.

Aunque los primeros indi­cios apuntan a que las mili­cias parapoliciales estarían detrás de este crimen, el ministro de Seguridad, Raúl Jungmann, reconoció que aún hay muchos interrogan­tes.

“Este es un crimen de desen­lace complejo. Hasta donde yo sé, aún no se tiene informa­ción del móvil. ¿Cuál fue la amenaza? ¿Cuál fue el con­flicto en el que Marielle se envolvió para que sucediese esta tragedia con ella?”, se preguntó Jungmann en declaraciones a la radio CBN.

El ministro también remarcó que otros casos emblemáticos tardaron en resolverse más de 90 días.

AI: “INSOPORTABLE”

Entretanto, Amnistía Inter­nacional (AI) enfatizó en un comunicado que “la falta de justicia es insoportable” especialmente para “otros defensores de los derechos humanos que ahora cami­nan mirando a su alrededor con miedo”.

Y destacó el alto grado de pre­paración del crimen. “Las cámaras de circuito cerrado de televisión cercanas a la escena habían sido apagadas poco antes de efectuarse los disparos”, aseguró, basán­dose en reportes de prensa.

También agregó, con base en esas notas, que el arma usada “podría haber sido tomada de un arsenal perteneciente a la Policía Civil”, la misma que investiga el caso. Hasta el momento, el concejal Mar­cello Siciliano y el ex policía Orlando Oliveira de Araújo, detenido desde finales del año pasado, están siendo investi­gados por el caso.

Ambos se habrían sentido irritados por acciones comu­nitarias de Franco en la empobrecida zona oeste de Río, donde el concejal tiene intereses electorales y De Araújo dirigía una milicia, según un testigo. Siciliano niega esas acusaciones.

QUIÉN ERA MARIELLE

Marielle Franco, una soció­loga de 38 años de la violenta favela de la Maré y conce­jal del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), fue acribi­llada a tiros el 14 de marzo dentro de su automóvil en el centro de Río junto al conduc­tor Anderson Gomes.

El crimen generó multitudi­narias manifestaciones en Brasil y pedidos de justicia en el exterior.

TESTIGO IMPLICA A CONCEJAL Y MILICIANO

Un testigo implicó a un concejal y un miliciano en la ejecución de la concejala de izquierda de Río de Janeiro y activista negra Marielle Franco, indicó este martes el portal del diario brasileño O Globo. Según el testigo, que pidió protección, el concejal Marce­llo Sicilian y el ex policía Orlando Oliveira de Araújo, actualmente detenido, se habrían sentido irritados por las acciones comuni­tarias de Marielle Franco en la empobrecida zona oeste de Río, donde el primero tiene intereses electorales y el segundo dirigía una milicia parapolicial.

“El ex policía era una especie de capataz del concejal”, afirmó el testigo según O Globo. El declarante, que dice haber trabajado como custodia del miliciano, relató fechas y lugares de encuentros entre el político y el ex policía. Preso desde el año pasado, Oliveira habría ordenado el asesinato de Marielle desde su celda, añade el testigo en su relato, publicado en exclu­siva por O Globo y replicado en los principales medios brasileños.