Bruselas, Bélgica | AFP.

Por Marine LAOUCHEZ

La Comisión Europea decidió este jueves, tras más de una década de advertencias, enviar a seis países miembros ante la justicia de la UE por no respetar las normas sobre la calidad del aire, mientras eximía a otros tres, incluida España.

Bruselas sanciona así a Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Hungría y Rumania por no respetar repetidamente “los valores límite de calidad del aire acordados y por no haber tomado las medidas apropiadas para hacer lo más breves posible los periodos de superación del límite”.

Las primeras advertencias se remontan a 2005, al inicio de un muy largo procedimiento por infracción emprendido por el ejecutivo europeo, garante del respeto de los reglamentos comunitarios.

“Hemos esperado mucho tiempo y no podemos esperar más. No podemos tener planes de acción que dicen que el respecto de las reglas llegará en algún momento, a veces después de 2020, o incluso 2025”, explicó el comisario europeo de Medio Ambientes, Karmenu Vella, en rueda de prensa.

Un total de nueve países estaban bajo la amenaza de la Comisión, sin embargo España, Eslovaquia y República Checa escaparon a la sanción, al menos por ahora.

En sus casos, “las medidas que se están adoptando o que están previstas (...) parecen ser las adecuadas para hacer frente a las carencias detectadas, siempre y cuando se ejecuten correctamente”, consideró la Comisión, advirtiendo que vigilará “de cerca” su aplicación.

“Esto no significa que estén libres de culpa”, advirtió Vella.

“En España, creemos que se puede alcanzar el objetivo completo en 2020”, pero “supervisaremos” que el plan de acción “se implemente en su totalidad”, afirmó una fuente de la Comisión.

Alemania, Francia y Reino Unido fueron sancionados por no respetar los valores fijados de emisiones de dióxido de nitrógeno, “que provienen fundamentalmente del tráfico vial y la industria” y concierne principalmente las aglomeraciones urbanas.

Por su parte, Hungría, Italia y Rumania lo fueron debido a la concentración elevada y persistente de partículas (PM10), elementos como polvo, humo o polen presentes naturalmente en el aire pero cuya concentración se ve agravada por la contaminación.

400.000 muertes

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, la contaminación por partículas finas es responsable de cerca de 400.000 muertes prematuras el año, entre ellas 66.000 en Alemania, 60.000 en Italia y 35.000 en Francia.

En cuanto al dióxido de nitrógeno, las muertes prematuras se estiman en 75.000 al año en Europa, 14.000 de ellas en Reino Unido, 12.800 en Alemania y 9.300 en Francia.

La decisión estaba prevista en un primer momento para mediados de marzo, pero la Comisión se dejó un tiempo para reflexionar después de haber dado una “ultima oportunidad” a estos nueve países considerados como los malos alumnos de la UE, incluidas sus cinco mayores economías.

La Oficina Europea del Medioambiente (EEB), una oenegé con sede en Bruselas, los había apodado el “bloque tóxico”.

El ejecutivo europeo les exigía “medidas adicionales creíbles, oportunas y eficaces”. Los nueve países tuvieron que presentar un plan de acción.

“El anuncio de hoy no debería sorprender a nadie”, consideró Margherita Tolotto, de EEB. “Las leyes sobre la calidad del aire europeo se han vulnerado a escala continental (...) Cuando un gobierno nacional no logra aplicar las protecciones fijadas por la UE, es normal que la Comisión intervenga”, agregó.

Partículas finas

Tras la decisión, el gobierno francés reafirmó “su determinación a acelerar las medidas”, mientras el ejecutivo alemán lamentaba que la Comisión no hubiese tenido en cuenta los “esfuerzos anteriores” y pedía a los fabricantes de automóviles “mejoras técnicas en los vehículos diésel”.

No es la primera vez que la Comisión toma este tipo de decisión. Dos países miembros, Bulgaria y Polonia, ya fueron declarados culpables de no cumplir sus obligaciones sobre la emisiones de partículas finas. Sin embargo, por el momento no se les ha impuesto ninguna sanción financiera.

La Comisión abrió una treintena de procedimientos de infracción en materia de polución atmosférica, que progresan a ritmos distintos. Conciernen a 23 de los 28 miembros de la UE y más de 130 ciudades del bloque.