La Paz, Bolivia | AFP | 

El nuevo palacio de gobierno de Bolivia, que el presidente Evo Morales mandó construir a un costo de 34,4 millones de dólares, está listo para su pronta inauguración, bajo una fuerte polémica por la inversión destinada.

La nueva obra, que Morales pretende inaugurar el próximo 21 de junio, el día del año nuevo aymara, tiene forma de bloque, mide 120 metros de altura, tiene 29 pisos y está ubicado detrás del actual Palacio Quemado, inaugurado en 1852, en la plaza de Armas de La Paz.

El nuevo palacio sobresale en la arquitectura de la capital boliviana como uno de los edificios más altos, junto al del Banco Central de Bolivia, que mide 125 metros y que fue construido en la década del 70 del siglo pasado.

Según datos oficiales, el nuevo palacio tiene una superficie construida de 29.500 metros cuadrados, un helipuerto, tres sótanos, oficinas, salas de reuniones y áreas de servicio. La obra, en principio, tenía un costo estimado de 33 millones de dólares, pero luego se ajustó a 34,4 millones, según la agencia oficial de noticias ABI.

El excandidato opositor y acaudalado empresario Samuel Doria Medina indicó que el "palacio de Evo es por dentro igual que por fuera: puro despilfarro. Miles de metros cuadrados que serán utilizados por políticos para atender intereses políticos".

Las opiniones del opositor motivaron la reacción inmediata de la ministra de Comunicación, Gisela López, que dijo que "este nuevo edificio es una necesidad para el Ejecutivo, una necesidad para el pueblo, se llama la Casa del Pueblo", y que el opositor "no tiene moral".

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