Estrasburgo, Francia | AFP, por Jérôme RIVET con Toni CERDÀ en Bruselas.

La Unión Europea debe “defender con firmeza” su democracia frente a la tentación “autoritaria” en algunos países, urgió este martes el presidente francés, Emmanuel Macron, en su primera intervención ante la Eurocámara desde su elección vista como un impulso europeísta.

“No quiero pertenecer a una generación de sonámbulos, (...) a una generación que ha olvidado su propio pasado”, declaró el mandatario galo de 40 años, interrumpido en varias ocasiones por los aplausos de los eurodiputados reunidos en Estrasburgo (noreste de Francia).

El proyecto europeo, nacido de los escombros de la Segunda Guerra Mundial y que supo integrar en los años 2000 a países de la antigua órbita soviética, se prepara para su mayor cambio en décadas: la retirada de Reino Unido en marzo de 2019.

La elección de Macron en mayo, frente a la ultraderechista francesa Marine Le Pen, se vio como un impulso europeísta a esta nueva Europa post Brexit, si bien las fuerzas euroescépticas no decaen en el seno del bloque como demuestran las recientes victorias en Hungría e Italia.

“Una especie de guerra civil europea reaparece”, “nuestros egoísmos nacionales nos parecen a menudo más importantes que lo que nos une frente al resto del mundo”, estimó el inquilino del Elíseo, alertando que “la fascinación iliberal crece cada vez más”.

Emmanuel Macron redobla así su visión europeísta, avanzado en sus discursos de la Universidad de la Sorbona y de Atenas, en un momento en que Bruselas mantiene un pulso con el gobierno nacionalista conservador de Polonia por la situación de su Estado de derecho.

- ‘La verdadera Francia’ -

“La verdadera Francia está de vuelta”, celebró el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, para quien Europa no es únicamente el “motor franco-alemán”, las dos primeras economías de la zona euro.

Sin embargo, el impulso reformista de París se ha visto frenado precisamente por la pasada parálisis política en Alemania, en un primer momento, y por sus reticencias sobre algunos planes de Macron, compartidas con otros socios de la UE.

Respecto a la idea de un presupuesto específico para la zona euro, el partido conservador de la canciller alemana Angela Merkel, escéptico con los proyectos de reforma para los países del euro, lo consideró el lunes una mala idea.

El mandatario galo, quien se reunirá esta semana con Merkel, mantiene no obstante su voluntad reformista y aprovechó su paso por el hemiciclo para proponer la creación de un programa europeo para financiar las entidades locales que acojan a refugiados, asunto espinoso del bloque.

Para Macron, hay que “desbloquear el envenenado debate sobre el reglamento de Dublín y las reubicaciones, pero también ir más allá en este debate construyendo la solidaridad interna y externa que Europa necesita”.

Francia también está dispuesta a “aumentar su contribución” para el primer presupuesto europeo sin Reino Unido, para el período 2021-2028 y que, a juicio del presidente francés, debe “expresar un proyecto político de coherencia, eficacia y convergencia”.

Su aplaudido discurso ante los eurodiputados forma parte de una operación seducción con vistas a las elecciones de mayo de 2019 a la Eurocámara, donde el partido de Macron ‘La República En Marcha’ busca su sitio para la próxima legislatura al no estar afiliado a ninguna familia política europea.