Montevideo, Uruguay | AFP.

Por Mauricio RABUFFETTI

Productores rurales, comerciantes y transportistas uruguayos volvieron a las calles este miércoles en protesta contra la política económica del gobierno de Tabaré Vázquez, en una pulseada que crece a medida que se profundiza la crisis del agro.

El movimiento “Un solo Uruguay”, popularmente conocido como productores “autoconvocados” porque se constituyó de forma independiente a las gremiales tradicionales del agro, se concentró en 14 puntos de todo el país, principalmente zonas de salida de producción agropecuaria, en reclamo de un recorte del gasto público y políticas de apoyo al sector productivo.

En Montevideo, se concentraron entre otros frente a la terminal portuaria que abastece a los buques de carga y sirve el embarque de pasajeros, constataron periodistas de la AFP.

Cientos de personas con banderas uruguayas -el símbolo que distingue al movimiento- aparcaron sus vehículos al borde de la calle y desplegaron pancartas con mensajes como “Rentabilidad” o “Achicar el Estado”.

Con esta movilización “estamos buscando principalmente seguir creando conciencia sobre la importancia de las cadenas agro-industriales para la economía del país (...), por eso nos concentramos en los puntos de salida de producción” como pasos de frontera, plantas de celulosa y puertos, explicó a la AFP Marcelo Nougué, portavoz del movimiento.

En esta nueva movilización “se pudo articular varios sectores distintos más allá del agro, y empezar a coordinar con productores (agropecuarios) y sectores sociales de Montevideo”; fue “más abarcativa que las anteriores (porque) amplía la base de apoyo”, opinó de su lado Alejandro Michelena, uno de los técnicos que asesora a “Un solo Uruguay” a nivel nacional.

Pulseada

Los productores agrícolas reclaman por el impacto en sus costos de los sucesivos ajustes fiscales decididos desde 2015 por la administración de Vázquez, que lucha contra un déficit de las finanzas públicas de 3,7% del PIB.

En ese marco, el gobierno resolvió en enero el último ajuste de tarifas de servicios públicos al igual que en 2016, acompañado de un fuerte incremento en los combustibles (10,2% para la gasolina que vale 1,82 dólares el litro al cambio actual).

En un comienzo reticente a reunirse con estos productores que lograron apoyo de comerciantes de zonas rurales primero, luego de transportistas y que se han volcado masivamente a las calles en forma pacífica, el gobierno terminó anunciando una serie de medidas de alivio.

Entre ellas, figuran la prolongación de una rebaja de tarifas de energía para productores de leche o devolución de impuestos para algunos agricultores en la compra de gasoil (diesel).

Pero “Un solo uruguay” considera insuficiente la reacción del ejecutivo y estima que el problema radica en un gasto excesivo en el sector público y en la debilidad del dólar en el mercado local, en un contexto de endeudamiento del Estado en moneda nacional.

Si bien Uruguay viene creciendo desde 2013, la situación del empleo ha comenzado a deteriorarse, según reconocieron el martes las propias autoridades que alertaron sobre “dificultades” y una “desmejora” en los niveles de ocupación en el país.

La economía uruguaya crece “pero en estos momentos plantea dificultades para crear y mantener los niveles de empleo”, admitió el ministro interino de Economía, Pablo Ferreri, en cadena nacional.

El desempleo en Uruguay subió fuertemente en enero a 8,5% de la Población Económicamente Activa, 1,6 puntos por encima de la cifra de diciembre, según datos del oficial Instituto Nacional de Estadística (INE).

Los productores rurales de Uruguay enfrentan además una dura situación de sequía que ha afectado cultivos, principalmente aquéllos de granos y de forrajes destinados a alimentación del ganado, ante lo cual el gobierno ha decretado la emergencia agropecuaria en buena parte del país.