Ciudad del Este. Agencia Regional.

A las 21:00 del jueves pasado fue detenido en la vía pública el hombre sindicado como uno de los abusadores de tres niños en un barrio periférico de Ciudad del Este. Se trata de P.O., de 42 años, que aparentemente es un travestido, ya que las víctimas lo identifican como una persona que vestía de mujer cuando se acercaba a ellos.

La detención estuvo a cargo de personal de la Comisaría 6ª de Presidente Franco y la persona se encuentra con prisión preventiva ante pedido del fiscal que investiga el caso, Alcides Giménez.

Las víctimas son tres hermanos, dos niñas de 9 y 2 años y un niño de 7 años. Fueron objeto de explotación sexual y maltratos de todo tipo, hasta la falta de alimentación por parte de la madre, quien era la misma que consentía el abuso a cambio de bebidas y otras remuneraciones. El médico forense Hugo Céspedes había confirmado el abuso de los menores.

La madre E.C.C., de 35 años, también fue detenida ayer a las 4:30 en el inquilinato donde sobrevivía con sus hijos. Cuando se produjo la intervención de la Codeni el lunes 25 de noviembre pasado, momento en que los menores fueron rescatados, la madre no se encontraba en la casa, pero ayer volvió y fue aprehendida.

El fiscal Giménez dijo que la investigación es inicial y, de acuerdo a los testimonios preliminares de dos de las tres víctimas, hay más personas implicadas en el abuso porque la madre explotaba a sus niños con varios depravados, aparentemente.

Fue la Codeni de Ciudad del Este la que recibió la denuncia por parte de una vecina, a pedido de la abuela de los niños.

El pedido obedecía a las condiciones en que vivían los nietos, pero en desconocimiento de las violaciones a las que eran sometidos. Ya en el lugar, los funcionarios de la Consejería de la Niñez se percataron de que el daño era mayor y dieron aviso a las otras instituciones.

En los testimonios de los pequeños aparece que la madre compraba drogas y bebidas con el dinero que le daban los pedófilos. Tanto el fiscal Alcides Giménez como la titular de la Codeni, Valeria Romero, manifestaron que fue difícil mantener el equilibrio emocional al conocer el relato de las víctimas.