La fiscala Analía Rodríguez presentó acusación y solicitó juicio oral para tres mujeres adultas que explotaban sexualmente a siete niñas y adolescentes de entre 6 y 16 años. La representante del Ministerio Público presentó la conclusión del trabajo realizado durante seis meses en la localidad de Minga Guazú, departamento del Alto Paraná, y pidió al juez la elevación de la causa a juicio oral, para lo cual se espera fecha para la audiencia preliminar en la que será sustanciado el proceso.

Se trata de la madre, abuela y tía de las criaturas, quienes vivían en precarias condiciones en una casa, en donde a su vez también se vendían drogas. De acuerdo a los datos, las víctimas son seis hermanas y una prima. Una de las pruebas fue obtenida justamente en la cámara Gesell, en la que declararon. Las niñas eran sometidas a abuso sexual a cambio de dinero; además, eran expuestas en forma habitual en un ambiente de consumo y venta de drogas. Tanto hombres como adolescentes ingresaban en la vivienda donde habitaban las niñas para proveerse de drogas, específicamente de marihuana y crack, que era negocio de la abuela, según concluye la investigación fiscal. La pesquisa también concluye que una de las menores estuvo consumiendo drogas por un tiempo.

Asimismo, las niñas y adolescentes, si bien iban a la escuela, no estaban en el grado acorde a su edad debido a la falta de acompañamiento e interés de sus familiares. Actualmente las chicas están en un hogar por disposición de la Justicia. Los hechos punibles atribuidos a la tía son violación del deber del cuidado o educación, mientras que la abuela es acusada de abuso sexual en niños, proxenetismo y violación del deber del cuidado. En tanto que la madre de las menores será procesada por abuso sexual en niños, proxenetismo y violación del deber del cuidado.