La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, integrada por los ministros Luis María Benítez Riera, Alicia Pucheta de Correa y Miryam Peña, confirmó la condena de 7 años y 6 meses de cárcel para el agente de la Policía Nacional Narciso Cañete, quien disparó contra la humanidad del joven Anderson Medina, quien quedó con lesiones graves. Fue al no hacer lugar al recurso extraordinario de casación planteado por los abogados Luis Alfredo Samudio y Silvio Duarte, defensores del uniformado.

Con la determinación adoptada por la máxima instancia judicial, el uniformado seguirá recluido en la Agrupación Especializada, donde deberá cumplir la totalidad de su condena.

ANTECEDENTES

La víctima del gatillo fácil es Anderson Alberto Medina, quien el 1 de julio del 2012, en el km 10 de la ruta Gaspar Rodríguez de Francia (Alto Paraná), fue perseguido y herido en la espalda por el suboficial mayor Narciso Cañete Cáceres, quien respondió al pedido de refuerzo de una patrullera que perseguía por equivocación al joven. Uno de los disparos le alcanzó la columna, por lo que Anderson quedó con graves secuelas y no podía caminar. No obstante, luego de un largo y costoso tratamiento, ahora puede movilizarse, pero no por mucho tiempo. Tampoco puede mover el cuello ni hacer deportes.