Por Nicolás Almada, nicolas.almada@gruponacion.com.py

La Dirección Nacional de Aduanas (DNA) cerró el último mes del primer semestre del año con disminuciones en la recaudación, que rondan el 14% en comparación con las cifras del 2018. Esta situación de descenso en los ingresos aduaneros ya se registra desde enero de este período.

Muy a pesar de este escenario y de la actual crisis económica que golpea el bolsillo de la ciudadanía, Aduanas se da el lujo de destinar dinero de los contribuyentes en fiestas, banquetes, música y costosos obsequios para sus invitados internacionales. Sostienen desde la entidad que los beneficios del gasto del congreso aduanero son mayores. Aún así, se registrarán recién a largo plazo.

En enero se recaudaron G. 838.941 millones, un 7% menos que en la misma época del 2018. El efecto se reproduce también en febrero cuando se recaudaron G. 830.395 millones y en marzo, unos G. 814.044 millones, registrando un descenso del 8%.

En abril y mayo se pudo tener un repunte, cerrando el quinto mes del año con G. 892.858 millones. No obstante, en junio se tuvo la mayor caída en lo que va del 2019: se recaudaron G. 742.891 millones, registrando una baja del 14,9%.

Según explicó días atrás a la 970 AM Roberto Quiñónez, director adjunto de Aduanas, esto se debe al menor volumen de mercaderías que ingresa al país y a la delicada situación económica.

Costosas veladas para pares aduaneros

Paraguay fue sede este año de la Conferencia de Directores Nacionales de Aduanas de América Latina y el Caribe, evento que se realizó en conjunto con otras actividades del sector, del 29 de abril al 3 de mayo.

La Dirección Nacional de Aduanas, como anfitriona, adjudicó vía licitación G. 1.000 millones para sostener todos los gastos que implica un evento de tal envergadura. Sin embargo, esta cantidad de dinero no solo se destinó a cubrir los costos de las reuniones y congresos, sino también para espacios culturales, musicales, fiestas con shows artísticos, paseos y variados menús gastronómicos.

Mientras que el congreso fue planeado para debatir sobre reformas que se deben hacer en el ámbito, como la lucha contra el flagelo de la corrupción, además del mejoramiento del sistema tecnológico y de la gestión en sí, Aduanas se lució con gastos que fácilmente podrían haber sido escatimados, cuidando los bienes públicos y no derrochando en fines que pueden ser considerados como innecesarios.

Julio Fernández, el director de Aduanas, aseguró que el evento tenía que funcionar como una vidriera para el país, motivo por el cual destinaron dinero a “atractivos” culturales, gastronómicos, musicales y demás, para enseñar la “imagen país”.

Previeron hasta paseo para cónyuges de aduaneros con guía turístico incluido.

Cenas de lujo con precios que iban desde G. 550 mil hasta G.700 mil, grupo de bailarinas de un costo de G. 5.000.000, equipamiento de luces y músicas por G. 7 millones, son algunos de los ítems que incluía el contrato firmado por Aduanas.

Además, para amenizar aún más la presencia de los extranjeros en el país, Aduanas destinó un dineral a obsequios, identificados en carpeta como “obsequios protocolares”, que demuestran el derroche del patrimonio público.

Se regalaron en total 27 manteles hechos de ñandutí a G. 2.300.000 cada uno, 15 hamacas paraguayas a G. 400.000, 10 recuerdos fabricados en filigrana a G. 500.000 y 100 recuerdos en madera a G. 150.000 por unidad. La lista no termina y sigue porque también se obsequiaron a los presentes 75 maletines de G. 600.000 cada uno, 200 unidades de bolígrafos a G. 50.000 cada uno y 150 blocs de notas a G. 40.000 la unidad.

El jefe alegó donaciones

Julio Fernández, responsable de Aduanas, fustigó duramente a la prensa en general y aseguró que varios medios de comunicación descomponen la imagen del Paraguay publicando solo lo negativo y no lo “positivo” que se viene haciendo en su gestión.

En contacto con la 780 AM, el alto funcionario argumentó que el beneficio que registraron tras el evento es mucho mayor a lo que costó al Estado, y a todos los paraguayos, los festines, bailes y demás atracciones.

Mencionó que varios países acordaron con Paraguay la provisión de sistemas informáticos que están valuados en millones de dólares en calidad de donación. Según Fernández, Uruguay entregó un software que cuesta US$ 2 millones y habló sobre otros US$ 12 millones que dentro de unos años la Fundación Koica va a dotar a Paraguay en concepto de equipamientos y también soportes informáticos. Es decir, defendió el derroche haciendo futurología.

A consideración del titular aduanero, todos estos “logros” benefician mucho al país y que justifican sobradamente los G. 1.000 millones que se destinó al congreso aduanero. Sin embargo, la donación mencionada más favorece al Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay (CDAP), órgano privado que administra el sistema informático de recaudación.

El Centro de Despachantes se encarga de administrar el sistema Sofía, que es un soporte informático de propiedad pública pero de manejo privado y que funciona como un despacho aduanero que interactúa de forma directa con sus usuarios: despachantes de aduanas, empresas de transporte, depositarios, funcionarios de aduana y con los organismos vinculados al comercio exterior.

Por la utilización del mencionado sistema, el Centro de Despachantes de Aduanas cobra un canon a cada despachante, destinando un 90% al mantenimiento y mejoramiento del Sistema Sofía. Según publicaciones periodísticas, se factura anualmente unos US$ 5 millones por el cobro del canon informático, dinero cuyo destino se desconoce históricamente.