Por Nina A. Bowman

En una cultura laboral con demasiadas reuniones, solemos buscar tácticas para escaparnos de ellas. Sin embargo, algunas veces necesitará entrar en una junta, quizá porque las decisiones que se tomen ahí tendrán implicaciones para usted o su equipo, o tal vez porque siente que lo han dejado fuera de discusiones importantes. He aquí cómo puede asegurar un asiento en la mesa.

Antes de hacer cualquier movimiento, piense en forma objetiva acerca de si realmente necesita estar en esa reunión. Pregúntese: ¿Usted toma decisiones en el tema? ¿Usted o su equipo serán significativamente afectados por el resultado? ¿Usted trae conocimiento o información que otros no tienen?

Si la respuesta es sí a cualquiera de estas preguntas, inicie el proceso de entender por qué no tiene una invitación. Si el organizador de una reunión lo ha dejado afuera, podría no entender qué valor usted lleva a la junta. Pregúntese qué contribución singular puede ofrecer a la discusión. ¿Cómo ayudará a la meta de la reunión?

También podría haber quedado fuera por la forma en que otras personas perciben su comportamiento. Considere pedirles retroalimentación a sus colegas respecto a su estilo y hacer los cambios necesarios para que otros puedan apreciar lo que ofrece.

Asegurar una invitación a una junta importante seguramente requerirá diferentes tácticas, dependiendo de la situación. He aquí consejos para algunas de las situaciones más comunes:

— SU JEFE VA A TODAS LAS REUNIONES Y A USTED LO DEJA FUERA: Aparte tiempo para hablar con su jefe acerca de sus metas, y señálele directamente que tiene interés en asistir a reuniones específicas, y pregunte qué puede hacer para demostrar su valor. Pregúntele a su jefe si hay proyectos en los que usted pueda trabajar y que lo ayudarían a ser incluido en esas juntas.

— TIENE UN COLEGA QUE LO ESTÁ EXCLUYENDO INTENCIONALMENTE: Defina un tiempo para conversar con su colega acerca de la tendencia que está observando. Cuando le expliqué por qué usted debería estar en esas reuniones, enfóquese en los motivos empresariales, no en su interés o sentimientos personales. Si lo continúa dejando fuera, pídale a otro invitado (a quien le tenga confianza) que le envíe un correo electrónico al organizador, idealmente con copia para los demás participantes, proponiendo que lo integren a usted.

— SIMPLEMENTE NO ESTÁ EN EL RADAR DEL ORGANIZADOR: Comience preguntándose si está pasando el tiempo suficiente en desarrollar relaciones sólidas con sus compañeros. Llegar a conocer a sus colegas incrementa las probabilidades de que ellos estén al tanto de su trabajo y del valor que puede aportarle a sus reuniones. Si hay una junta en específico que tenga en mente, déjele en claro a su jefe que está interesado en asistir y ser de utilidad, compartiendo información relevante con el organizador de la junta y ofreciéndole su apoyo.

Cuando no lo invitan a una reunión es fácil culpar a otros por dejarlo fuera, pero eso normalmente no le conseguirá una invitación. Al final del día es responsabilidad de usted demostrar por qué debería estar en la sala.

(Nina A. Bowman es socia directiva en Paravis Partners.)