Es cierto que por el desarrollo del partido y por la cantidad de oportunidades desperdiciadas, ninguno de los dos se fue conforme anoche del Erico Galeano. Pero en el fondo fue San Lorenzo el que terminó con una sonrisa en el rostro porque el empate le permite mirar cómo se aleja la zona roja del descenso y, en contrapartida, Capiatá se queda hundido por una fecha más en esa zona.
Bien temprano en el partido, fue el equipo de Sergio Orteman el que consiguió golpear.
El balón pasó solo por tres estaciones para llegar hasta la red del arco de Bernardo Medina y ponerse así arriba en el marcador: Quiñónez sacó para Rodi, este ganó de cabeza y habilitó a Carlos González, quien trasladó por unos metros y cuando vio adelantado a Medina, le puso el balón por arriba concretando un golazo.
Pero el empate del local tampoco tardó en llegar. Otazú perdió el balón en la salida y Maicol Fernández habilitó a Salcedo, que en área no perdona.
Ni siquiera habíamos llegado a la mitad del primer tiempo y ya teníamos dos goles y dos equipos que iban para el frente. Era un buen presagio, pero todo quedó ahí. La actitud de ambos se mantuvo, pero los goles ya no volvieron a aparecer.