POR ÓSCAR GÓMEZ, periodista, oscargomez@gruponacion.com.py

Era la frutillita de la torta. Era el partido que faltaba para cerrar un primer semestre de ensueños y poder superar a todos sus rivales y a su propia versión del 2018. Y así lo hizo, ratificando su amplia superioridad y dejando en claro que en el primer semestre del 2019, nadie pudo contra el Rey.

El Bosque fue fiesta de principio a fin, fuera y dentro de la cancha. Pese a tener una ventaja relativamente corta en el marcador durante casi todo el partido, Guaraní nunca fue un rival que pueda poner en duda lo que parecía inminente: Olimpia cerrando el Apertura sin perder un solo juego.

En una tarde inspirada, Ale Silva fue el que adelantó al Decano, con una exquisita definición, y el que mantuvo al borde de sus asientos a todos los olimpistas generando las situaciones más claras de gol para el equipo de Daniel Garnero. Sobre los minutos de adición, William Mendieta anotó el segundo que cerró definitivamente el partido.

Tuvieron que pasar 26 años para que Olimpia encuentre de vuelta un grupo de jugadores que consiga la hazaña de no ser derrotado a lo largo de todo un campeonato. Además, es la cuarta vez en toda su historia que logra tal marca.

Por momentos, el Franjeado mostró debilidades, pero tal fue su fortaleza, futbolística y grupal, a lo largo del semestre, que ninguna de ellas fue tan grande como para hacerlo caer. Y hoy, merecidamente, se llena el pecho de orgullo gritando campeón invicto.