Como en cada festejo olimpista, la avenida Mariscal López, a la altura de General Santos, se convirtió en el punto de encuentro de los hinchas decanos, quienes tuvieron la oportunidad de ver a sus ídolos pasar exhibiendo el trofeo 42 de su rica historia.
Apenas se dio el silbatazo final de José Méndez, franjeados de varios puntos de Asunción y alrededores comenzaron a llegar hasta la entrada principal de la sede del club y luego fueron uniéndose las más de 30.000 personas que estuvieron en el Defensores del Chaco, viviendo en directo la histórica consagración.
La marea se convirtió en un océano y la popular avenida capitalina se tiñó de blanco y negro a lo largo de un par de kilómetros, a la espera del paso del bus que trasladaba a los campeones.
Cuando el colectivo se acercó a la zona, el tránsito del mismo se hizo a paso de hombre. Todos querían capturar el más mínimo detalle, además de saludar y recibir el saludo de los héroes de la 42.
En el bus, los jugadores además de saludar y celebrar con los hinchas, lo hicieron entre ellos y llenaron de fotos y videos sus respectivas redes sociales, donde se pudo ver a muchos eufóricos y alegres con la obtención.
Posterior a esto, el plantel se trasladó hasta un conocido restaurante de Asunción, para continuar con los festejos que se extendieron hasta muy tarde.
El plantel vuelve a trabajar hoy, pensando en el partido ante Sol de América, donde Daniel Garnero pondría un equipo alternativo. El equipo titular hará su “estreno” en la Copa Paraguay el próximo miércoles, cuando enfrente a Guaraní con la idea de asegurar su tercer trofeo del año.

