Por Óscar Gómez

Suecia ha sido noticia y una de las grandes sorpresas de las últimas eliminatorias. Primero dejó fuera a Holanda, que fue vicecampeona del mundo hace ocho años y tercer puesto hace cuatro. Luego, en la repesca, eliminó a la Italia de Gianluigi Buffon, que iba por conseguir el récord histórico de participar de seis mundiales.

Además, se dio el “lujo” de dejar fuera a su máxima figura de los últimos años: Zlatan Ibrahimović. Todavía queda incierto si fue real la intención de retorno de Zlatan a la selección una vez conocida la clasificación o si todo fue una parte de otro show más del mediático atacante.

A finales de abril, luego de que Ibrahimović asegurara en un programa de televisión estadounidense que estaría en el Mundial, el entrenador de la selección dijo en una conferencia de prensa que “Zlatan le dijo ‘no’ a la selección después de la Eurocopa y lo respeté. Si rechazaste estar en el equipo no creo que debas volver. Solo estarán en Mundial los que dijeron que sí. No me ha llamado, pero definitivamente no está incluido en la lista para el Mundial”. Mientras que otros aseguran que desde la Asociación Sueca de Fútbol llamaron al delantero para preguntarle si retornaría a la selección, pero éste aseguró que seguía firme en su decisión de no retornar.

Sea cual fuere la situación, lo cierto es que sin Zlatan esta selección sueca ha conseguido una hazaña y se ilusiona con alcanzar otra en Rusia. Sin muchas figuras, Janne Andersson logró sacar lo mejor de su equipo y con mucha más entrega ha logrado cosas inimaginables.

Suecia comparte el grupo G junto con Alemania, México y Corea del Sur. En la previa, los suecos pelearían por el segundo puesto ante los mexicanos, pero es bien sabido que en el Mundial cualquier cosa puede pasar.