En su trayectoria fiscal, Paraguay implementó reformas que le permitieron mantener la solvencia y el desarrollo de actividades económicas, pero falló en la asignación de recursos, así lo evaluó el economista y ex ministro de Hacienda, César Barreto durante el conversatorio sobre reforma tributaria, organizado por la Cámara de Comercio Paraguayo Americana y la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales.

1. ¿Cómo se presenta el escenario actual de las políticas fiscales en Paraguay?

Hicimos muchas cosas. Con acuerdos entre los sectores público y privado llevamos adelante ciertas reformas; algunas se hicieron bien y están avanzando en tanto que otras fracasaron. Fue un inicio importante para enfocar las políticas públicas y fiscales de forma conversada entre ambos sectores, lo que considero es la forma correcta de avanzar.

La política fiscal que seguimos en los últimos 15 años ha funcionado, pero hemos fallado en la asignación de recursos que tiene un condimento político y electoral muy fuerte.

2. En cuanto a los resultados, ¿qué avances se tuvieron?

Los ingresos tributarios crecieron mucho, pero también aumentó el gasto público. El Gobierno anterior logró una mayor contención de los gastos corrientes, lo que permitió generar espacios para la inversión pública, pero no fue suficiente. Sucesivas reformas tributarias, más el crecimiento económico incrementaron los ingresos tributarios sustancialmente, sin embargo la falta de una política salarial y una regla clara para contratar funcionarios públicos posibilitó una politización y electoralismo en el gasto salarial del Estado.

3. Atendiendo a estos antecedentes, ¿cuál es el norte a seguir?

Se debe insistir en controlar y contener la asignación de los recursos a través de una política fiscal clara. Todos estamos de acuerdo que entre las prioridades que deben ser atendidas se encuentran los servicios públicos, que son ineficientes y escasos. Tenemos que encontrar los mecanismos institucionales para garantizar que los recursos adicionales que vamos aportando vayan financiando estas cosas.

4. ¿Por qué se propone una visión estratégica global y a largo plazo?

En política fiscal necesitamos entender qué gastos constantes se financian con ingresos permanentes. No hay política fiscal factible a largo plazo si no se cumple con esto. Hay inversiones que se tienen que financiar con ahorro fiscal genuino. Además, debe existir gradualidad en la aplicación de todo, ya sea en lo tributario o en reformas. No hay cosa que se pueda cambiar de un año a otro; hay que hacer las cosas bien y eso implica extender los periodos y tener una visión clara y compartida entre todos los sectores para que sea factible. No se trata de una cuestión de un Gobierno o un partido.

5. ¿Cuáles serían las medidas a tomar para lograr una mejora significativa?

Desde la Comisión Técnica que conformamos, concluimos en: Unificar el impuesto a la renta de las actividades económicas manteniendo las tasas, para unificar la carga tributaria intersectorial, convertir al IRP en un impuesto recaudador, mejorar la equidad vertical del pago tributario y fortalecer la capacidad de administración tributaria en términos de organización, información y control.