Carolina de Bestard

Directora Regional de Great Place to Work® para Bolivia, Paraguay y Uruguay.

Es un gran evento cada año poder reconocer a excelentes empresas de nuestro país que entienden y viven lo que consideramos el aspecto más importante para el éxito de sus negocios: el cuidado de las personas. Merece una celebración más que especial porque ellas están cambiando el concepto y la filosofía que siempre rodeó al mundo empresarial, donde unos pocos se enriquecen a costa de la explotación de los otros.

Estas empresas, y las que han estado en el ranking durante estos 10 años de haber aterrizado Great Place to Work® a nuestro país, han podido ver aquello que muchas organizaciones pasan por alto: el mundo emocional que existe en cada lugar de trabajo, que es en definitiva lo que predispone a cada persona y equipos de trabajo a comprometerse o no con el propósito de la organización, y con los resultados del negocio.

Estas empresas han trabajado fervientemente por generar ambientes de trabajo de alta confianza, de respeto, de transparencia, de participación, donde el compartir los logros, dificultades y hasta los fracasos sentó las bases para que aparezcan los resultados económicos y tangibles que todos buscamos. Hoy son fuertes en su cultura, en sus relaciones, en sus conversaciones internas, que se reflejan en su comunicación externa. Su identidad y el mensaje que transmiten están representados en sus acciones, más que en sus eslóganes. Son excelentes porque compiten primero con ellas mismas para superar sus propios estándares.

El ranking y el reconocimiento, sin embargo, son la consecuencia de un trabajo que empezó mucho antes con una gran decisión, la de animarse a preguntar hacia dentro, a los colaboradores, cómo les ven, qué están haciendo bien, qué están haciendo mal.

Este es un paso valiente, en las organizaciones y en la vida. No siempre preguntamos por temor a la respuesta porque siempre es más cómodo seguir siendo lo que somos y taparnos los ojos para creer solo lo que nosotros vemos.

Llegar a la excelencia es animarnos a vencer nuestro propio ego y tener la humildad de enfrentar lo que no nos gusta, renunciar a querer tener toda la razón y estar dispuestos a pedir ayuda cuando no sabemos.

Hoy, con la ciencia de datos presente en nuestra vida, no podemos seguir guiándonos solamente por nuestras creencias, tenemos mucho que hacer, y el modelo de Great Place to Work® nos permite medir hasta el último detalle, mirar, cruzar y analizar datos por segmentos, demografías, comparar nuestros datos con otras empresas del rubro, de nuestro país, de la región y del mundo, analizar las prácticas de cómo gestionamos a las personas, observando si lo que hacemos impacta o no positivamente en el rendimiento de ellas. Tenemos la información a nuestro alcance para saber cómo estamos e indicarnos el camino a seguir.

Que estas empresas que hoy son premiadas como excelentes lugares para trabajar nos sigan inspirando entonces a sumarnos a este camino para formar parte de esta comunidad que entiende que lo que es mejor para las personas es mejor para los negocios y para el mundo.