Las compañías pueden contribuir enormemente al cumplimiento de los derechos de la infancia en Paraguay, no sólo a través de sus prácticas y políticas, sino también colaborando con el fortalecimiento de las comunidades en que los niños, niñas y adolescentes viven y se desarrollan. Sandra Recalde, coordinadora del programa Empresa Amiga de la Niñez de Global Infancia, brinda algunas recomendaciones para que la experiencia sea exitosa.

1. Maternidad, paternidad y lactancia: Asegurar la posibilidad de que los trabajadores y trabajadoras (madres y padres) y sus familias cuenten con el tiempo para cuidar a su hijo o hija, especialmente, en el periodo de la primera infancia, otorgando las licencias y el tiempo para la lactancia materna.

2. Protección integral de los adolescentes: La empresa puede realizar campañas de prevención y cuidado de la salud con temas como la promoción de una alimentación adecuada, la prevención del consumo de sustancias adictivas, el embarazo, entre otras.

3. Productos y servicios adecuados: La forma de garantizar que los productos y servicios de la empresa sean adecuados para niños, niñas y adolescentes, es teniendo en cuenta su formulación, producción, etiquetado, distribución, comercialización y uso, además de que las operaciones de la empresa consideren el impacto que tienen en la infancia.

4. Articulación público-privada a favor de la infancia: La empresa puede incidir positivamente en espacios de protección y promoción de los derechos de la infancia, colaborando y produciendo impacto a través de la interacción con el Estado, grupos de interés y organizaciones que defienden los derechos de la niñez.

5. Apoyar campañas que protejan a los niños y niñas: Comunicar su posición contra el trabajo infantil y otros temas que afectan a la infancia y adolescencia del país.

6. Coordinar espacios de sensibilización y capacitación sobre la seguridad en redes sociales: Este es un aspecto importante, ya que la empresa ofrece en el marco de la expansión de las tecnologías de la información y comunicación enormes oportunidades a los adolescentes de hacer valer sus derechos y expresar sus opiniones.

7. Incorporar al adolescente al mundo del trabajo garantizando sus derechos: Desde los 14 hasta los 18 años es relevante el respeto de los horarios establecidos y el apoyo por parte de la empresa para que el trabajo no influya en la finalización de sus estudios.

8. Acompañar a proveedores en el desarrollo de una visión renovada de ser empresa: Esto se puede lograr empezando por asegurar una cadena de valor libre de trabajo infantil hasta apoyarlos en su crecimiento y colaborando activamente en las mejoras que puedan realizar.

9. Capacitar a los colaboradores no sólo en temas profesionales: Las empresas tienen la oportunidad de forjar ciudadanos más comprometidos con valores que benefician a la sociedad, la empresa puede apoyarlos brindando información y/o capacitación sobre temas variados, como educación sin violencia y comunicación familiar, mejorando así la calidad y la armonía del entorno cotidiano.