“La economía del Siglo XXI debe tener base en el aprendizaje. Si cortas la educación amenazas tu crecimiento. Si no tienes gente bien educada no podrás crecer”.

Economista y profesor estadounidense. Ganador del premio Nobel de Economía (2001), consejero del gobierno de Clinton (1993-1997) y vicepresidente del Banco Mundial (1997 y 2001). Se ha convertido en un ferviente crítico de la globalización descontrolada. Sus críticas al neoliberalismo y a la política del Fondo Monetario Internacional desplegadas en su libro, “El malestar de la globalización”, le han hecho ganarse fama de alborotador, pues ha suscitado una polémica mundial de imprevisibles consecuencias.

“Lo que preocupa es que la globalización esté produciendo países ricos con población pobre”.

“La pobreza es como vivir en la cárcel, vivir esclavizado esperando ser libre”.

“EEUU y la UE han perfeccionado el arte de abogar por el libre comercio, al mismo tiempo que buscan acuerdos comerciales que los protejan de las importaciones procedentes de los países en vías de desarrollo”.

“Los bancos internacionales de crédito deben centrarse en las áreas donde la inversión privada no se va, como los proyectos de infraestructura, la educación y el alivio de la pobreza”.

“La desigualdad es la causa y la consecuencia del fracaso del sistema político, y contribuye a la inestabilidad de nuestro sistema económico, lo que a su vez contribuye a aumentar la desigualdad”.

“El empobrecimiento en la parte baja y media de la población ha supuesto para la gente multitud de motivos de angustia: ¿acabarán perdiendo su vivienda? ¿Serán capaces de ofrecer a sus hijos una educación que les permita triunfar en la vida? ¿De qué vivirán los padres cuando se jubilen? Cuanta más energía se dedica a esas angustias, menos energías quedan para la productividad en el lugar de trabajo”.

“La reestructuración de la deuda es una precondición necesaria para cualquier estrategia de crecimiento”.