La nueva tecnología del consorcio Molecor-Titán logra transportar más del doble de la cantidad del vital líquido que el tubo de PVC convencional, gracias a su probada resistencia a altas presiones.

Por primera vez en el Cono Sur de América se instala una fábrica que despliega tecnología de punta para fabricar tuberías TOM de PVC Orientado. Su desembarco se da gracias a la alianza entre la firma española Molecor y Titán, de Paraguay.

Gustavo Volpe, director de la empresa Titán, indicó que la puesta en funcionamiento de este complejo fabril marca un hito en materia de innovación, tecnología y eficiencia, permitiendo que el producto llegue a otros países de la región, como a Bolivia, Brasil, Uruguay y Argentina.

Asimismo dijo que con este producto es posible mejorar, tanto cualitativa como cuantitativamente, la infraestructura hidráulica del país y las redes de distribución del agua por las múltiples ventajas que ofrece el PVC Orientado. “Paraguay necesita mayor cobertura de agua potable. Sólo el 28% de la población accede a ella. Entonces, con este producto, lo que se pretende es ampliar el alcance del líquido vital y con ello hacer frente a la problemática de salud en localidades que carecen de ella”.

La fábrica, ubicada en Tres Bocas de la ciudad de Villa Elisa, demandó una inversión de USD 6 millones. El monto incluyó la construcción del complejo fabril y el equipamiento para la producción de las tuberías de PVC Orientado que presentan una serie de características y ventajas que las convierten en la solución más innovadora y eficiente.

Entre estas características destacan su eficiencia energética, menor costo de instalación, ligereza, flexibilidad, resistencia a la presión y a la corrosión, vida útil de hasta 50 años, excelente comportamiento frente al golpe de ariete y mayor capacidad hidráulica. “Una tubería de PVC-O, Clase 500, puede transportar para el mismo diámetro nominal mucho más agua que las tuberías de otros materiales tradicionales, debido a la reducción en el espesor de la pared provocada por la orientación molecular. Este hecho contribuye, por supuesto, a reducir la inversión en tuberías”, aclaró el directivo.

Inicialmente, la capacidad de producción de la fábrica Molecor-Titán alcanzará unas 3.000 toneladas por año, lo que equivale al suministro de 850 km de tuberías, que serán destinadas principalmente a la finalización del proyecto Acueducto para el Chaco central, proyecto que posibilitará que el agua potable llegue a unas 70 mil personas residentes en las ciudades de Filadelfia, Neuland o Cruce Los Pioneros, así como a 86 aldeas indígenas en el Chaco paraguayo, y que contribuirá al fortalecimiento del sector de agua potable y saneamiento de la región.

Proyección. Para Gustavo, sin duda, la puesta en marcha de la planta fabril traerá consigo un impacto positivo a nivel económico, social, ambiental y empresarial para el Paraguay. Y no es para menos, ya que el consorcio se trazó la meta de cubrir las necesidades de mejora en la infraestructura hidráulica y las redes de distribución de agua en el país.

“Hemos recibido la visita de empresarios brasileños, argentinos y chilenos, que han venido a ver la producción de estos tubos y se mostraron interesados en el producto y en las ventajas que este brinda”, concluyó.