Madrid, España. AFP.

Más de sesenta años de carrera en la que interpretó 150 papeles distintos habían convertido al tenor español Plácido Domingo en una leyenda mundial de la ópera, ahora en cuestión por las acusaciones de acoso sexual vertidas contra él.

Las denuncias de ocho cantantes y una bailarina contra el artista de 78 años de edad podrían conseguir lo que ni la edad ni los recientes problemas de salud habían podido: retirar de los escenarios al patriarca de la ópera. “El escenario es mi vida” o “si descanso, me oxido” había dicho en entrevistas de los últimos años donde seguía compaginando sus actuaciones musicales con el cargo de director de la ópera de Los Ángeles.

Pero tras el escándalo, la Ópera de San Francisco canceló un concierto suyo, le retiraron la invitación a un concierto en Filadelfia y la institución que dirige desde 2003 anunció una investigación por las “preocupantes” acusaciones.

“He sido bendecido y privilegiado de haber tenido una carrera de más de 50 años, y me ceñiré al más alto estándar”, aseguró Domingo en un comunicado, añadiendo que pensaba que sus “interacciones y relaciones siempre fueron bienvenidas y aceptadas”.

Las acusaciones de acoso sexual contra el tenor, uno de los más célebres artistas españoles, suscitó una tímida reacción en su país natal, que pedía ayer, respeto a la presunción de inocencia. En el ámbito de la ópera española, varias voces se alzaron para presentar al artista, casado desde hace décadas, como “un gran seductor”, pero asegurando que jamás presenciaron actos de acoso de su parte.

La Ópera de Valencia ( España) anunció que mantenía por el momento la participación del tenor en cuatro representaciones de “Nabucco”, previstas a partir del 2 de diciembre.