Mañana se inaugura oficialmente la exposición que está abierta desde el sábado 14 y se extiende hasta el 24 de abril.

La Plaza Juan E. O’leary alberga la muestra “El Retorno de los Brujos” que tendrá una duración de 10 días y que está abierta desde el sábado 14, culminando el 24 de abril. La misma, tendrá su inauguración oficial mañana martes 17 a las 19:00.

La muestra es una puesta de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy), con el apoyo de la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Asunción y reúne 11 fotografías bajo la curaduría de Fredi Casco, quien trabaja el Retrato de Stroessner a través de fotografías viejas compradas en un mercado de pulgas de Asunción.

En dichas fotografías se observa al Dictador en escenas oscurecidas, como audiencias otorgadas a funcionarios de rango o recepciones menores ofrecidas a representantes extranjeros, a colegas del operativo Cóndor, o a algún dignatario de poca monta. El artista pretende buscar señas provenientes de fotos descartadas, documentos insignificantes en términos de testimonio histórico convencional.

“Hoy, más de diez años después de haberse realizado esa obra, la misma redobla sus sentidos originales y se carga con otros, aportados por una historia que parece empeñada en reiterar sus puntos más oscuros. En la obra del año 2005, Fredi nombraba la espectralidad de una figura ominosa colada a través de archivos desechados. Hoy, los brujos vuelven a regresar. Son los mismos fantasmas: los que nunca se han retirado del todo, los que aguardan en los pliegues e intersticios de la historia para reiterar sus peores momentos. Todos sabemos que el retorno espectral es síntoma de ataduras traumáticas; mientras no seamos capaces de desanudarlas, seguiremos reiterando trágicamente aquellos momentos negros que impiden la construcción de un pleno porvenir democrático” refirió Ticio Escobar sobre la exposición.

Por su parte, la Codehupy convencida de la importancia que tiene esta muestra fotográfica para el resguardo de la Memoria Histórica, quizás, con un mayor tono de advertencia y preocupación en los tiempos que corren, pero siempre con la esperanza y convicción inequívoca que tenemos como defensores y defensoras de derechos humanos, que el umbral de libertades públicas y democracia conquistado por nuestro pueblo no retrocederá, que por el contrario, reconociendo el compromiso existente en los amplios sectores de nuestra sociedad, entre todos y todas, podremos ensanchar el futuro de nuestro país con más democracia y derechos humanos.