En la presentación del informe sobre su gestión, la Secretaría de la Función Pública (SFP) destaca la contención de contrataciones de funcionarios que ha logrado el gobierno del presidente Horacio Cartes, quien culmina su mandato este 15 de agosto. Se resalta que en los últimos años solo se ha contratado a 3.660 funcionarios, en comparación a los gobiernos de Nicanor Duarte Frutos, Fernando Lugo y Federico Franco, que juntos han contratado a más de 80.000, es decir, un promedio de 8.000 personas por año desde el 2003 al 2013.

Al respecto, el ministro Humberto Peralta resaltó que durante estos últimos 5 años se ha logrado evitar una incorporación masiva de funcionarios en la administración pública, aclarando que no hace relación al personal de las fuerzas públicas, ni personal docente ni personal de salud, que son rubros con crecimiento vegetativo.

En ese sentido, el ministro Peralta resaltó que cuando este gobierno asumió, en el 2013, recibió una administración pública con aproximadamente 240.000 funcionarios y ahora, que se está retirando, deja más de 244.000. “Eso es en el ámbito que le corresponde exclusivamente al Poder Ejecutivo, en cargos administrativos presupuestados. Si sumamos las gobernaciones y municipios se tendría unos 280.000 funcionarios, pero el Ejecutivo no tiene mandato sobre los gobiernos departamentales y municipales”, explicó.

En el informe de la SFP destacan que entre el 2003 y el 2013 se registró un crecimiento económico importante triplicando los recursos del Estado, pero que los gobiernos de Duarte Frutos, Lugo y Franco utilizaron ese dinero para sus intereses políticos clientelistas y contrataron a más de 80.000 funcionarios públicos, un promedio de 8.000 por año. “Las contrataciones desmedidas, basadas en cupos políticos y/o planilleros, son la principal causa del déficit de infraestructura y la pobreza de nuestro país”, señaló el ministro.

En cuanto al costo de los salarios, el titular de la SFP señaló que creció del 28% al 39% del Presupuesto General de la Nación entre el 2003 y 2013. Mientras que en el 2017, bajo el gobierno de Cartes, con año cerrado y presupuesto ejecutado, se logró reducir al 33% el gasto en salario.