La esperanza que tuvieron Pavão y sus abogados para evitar la extradición terminó apenas 24 horas después de haberse hecho pública la medida judicial que consiguió el narco brasileño. Ayer jueves 28 se concretó la extradición ordenada por la jueza Lici Sánchez, quien anuló el "hábeas corpus genérico" que el pasado viernes 22 firmó el juez Crescencio Ocampos, de San Estanislao, San Pedro. Tras firmar esta sentencia, el juez se fue de vacaciones y hoy está imputado.

La medida de la jueza Lici Sánchez confirmó la primera resolución judicial de setiembre del 2017, que había aceptado y ordenado el traslado de Pavão a su país para enfrentar un proceso por tráfico de drogas y asociación criminal. En Brasil lo esperan hace 15 años.

El nombre de Pavão empezó a aparecer en los informes de inteligencia brasileña a principios del 2000 y ganó terreno en las crónicas del periodismo paraguayo. En mayo del 2014 fue condenado en Brasil a 17 años y 8 meses de prisión por cargos de narcotráfico. Allí lo conocen como el "barón de la droga".

UN HOMBRE DEL CRIMEN

Nacido en 1974, en Ponta Porá, Brasil –aunque en los últimos años decía que era paraguayo y que nació en Pedro Juan Caballero–. Creció en el seno de una familia de clase baja, aunque en diferentes entrevistas en los últimos tiempos dijo que su familia tenía dinero y él solo fue acomodando aquello que obtuvo de sus abuelos y padres.

En 1994, siendo muy joven, la policía brasileña registró la primera vinculación de Pavão con el tráfico de drogas. Lo capturaron en la zona del balneario Camboriú, cuando conducía un vehículo en el que transportaba 25 kilos de la mejor droga. Era distribuidor. Le consiguieron el mejor staff de abogados y lograron liberarlo. Al año siguiente se instaló en Paraguay, en la zona de frontera, donde encontró su lugar en el mundo.

Pavão creció y rápidamente se consolidó en el mundo narco. Caída la hegemonía de Fahd Yamil, "el padrino" en la frontera, y mientras otros líderes de la zona, como Jorge Rafaat –acribillado el año pasado en PJC– todavía no lograban controlar todo el mercado, Pavão fue marcando territorio. Empezó a ganarse a aliados estratégicos, como Carlos Caballero, alias Capilo –quien cayó con él en el 2009 y en enero de este año fue extraditado a Brasil–, cuya capacidad de organizar esquemas o red de tráfico era tan eficiente, que incluso se descubrió que seguía comandando el esquema del flujo de cocaína a Brasil desde una celda de Tacumbú, en el 2015.

Para el 2006, Pavão ya era uno de los narcotraficantes más buscados, incluso por la DEA de los Estados Unidos. Este departamento investigativo lo tenía como uno de los delincuentes más poderosos de la región. En efecto, las rutas del narcotráfico en la frontera entre PJC y Ponta Porá, para ese entonces, ya estaban bajo los poderes de Pavão.

TRÁFICO DE ARMAS

Desde Brasil seguían sosteniendo que la ruta del tráfico de drogas era Pedro Juan, pero ya no solo era droga, también tráfico de armas. Una de las investigaciones de los federales brasileños contra Pavão apunta al tráfico de armas. Recordemos que en marzo del 2016, en lo que parecía un simple allanamiento policial a una casa del barrio Villa Aurelia de Asunción, se descubrió un gigantesco arsenal de armas de tipo militar. Paraguay está, desde hace tiempo, catalogado como una de las rutas del tráfico de armas en la región. Y la conexión Pavão-Primer Comando Capital (PCC), uno de los grupos criminales más temibles del Brasil, tiene mucho que ver con esta situación.

MUERTE DE RAFAAT

La noche del 15 de junio del 2016, una nueva muerte violenta conmovió a Pedro Juan Caballero, principalmente por quién era la víctima. Un equipo comando, con armas de guerra y una metralleta capaz de derribar helicópteros que fue montada en la parte trasera de una camioneta, acribilló a Jorge Rafaaf Toumani, hasta entonces, capo máximo de la zona de frontera y que venía disputando el control de las rutas del narcotráfico. Tras este incidente, todos los ojos se volvieron a posar sobre Pavão.

Investigadores del narcotráfico en Paraguay establecieron siempre las diferencias que habían entre Pavão y Rafaat Toumani por el control de los territorios y principalmente de la ruta para el tráfico de marihuana y drogas al Brasil. Con la muerte de Rafaat, la zona de frontera entre Paraguay y Brasil no tendría paz en lo inmediato.

Ronny Pavão, hermano de Jarvis, fue asesinado 9 meses después del crimen de Rafaat. Lo acribillaron en plena calle. A él no se le conocía vínculo alguno con el mundo del narcotráfico. Jarvis pidió a la Justicia que le dejen ir al velorio de su hermano, pero el pedido fue rechazado.

ESTANCIA 4 FILHOS

Dueño de estancias, empresas importadoras y representante de marcas de cerveza, Pavão cada vez que podía se declaraba inocente sobre los cargos en su contra y decía que se dedicaba al comercio y a la ganadería. Se lo vinculó varias veces con actores políticos, incluso financiando campañas de candidatos.

En su hoy ya histórica estancia "4 Filhos", de Yby Yaú, tenía algunas cabezas de ganado y mucho lujo. Según Pavão, la estancia no tenía más de 900 hectáreas y era de su madre. Él solo le había ayudado a comprarla. Justo en su estancia "4 Filhos" fue que se empezó a gestar esta historia que ayer terminó con la extradición.

OPERATIVO CAPRICORNIO

El 26 de diciembre del 2009, Jarvis y sus pistoleros dormían una agradable siesta en su estancia "4 Filhos" cuando un grupo de 10 agentes antinarcóticos de la Policía y de la Senad intervino en el lugar. El operativo de la Senad se denominó "Capricornio" y terminó con la captura del narcotraficante más buscado en todo el país, Jarvis Chimenes Pavão. Para atrapar a quien tiñó de sangre y miedo la frontera durante años, los agentes no tuvieron que hacer ni un solo disparo. Además, se llevaron un bonus; con él estaba Capilo.

Condenado a 8 años de cárcel por lavado de dinero, tenencia ilegal de armas y asociación criminal, Pavão cumplió su sentencia anteayer en nuestro país. Justo ayer se cumplió 8 años y dos días de que Pavão se despertó en su estancia de Yby Yaú con los agentes de la Senad encima.

"YO SÉ QUE PERDÍ"

"Pavão me había dicho en el momento de su detención: Yo sé que perdí. Me gustaría que hubieran podido percibir los lujos de su estancia "4 Filhos". Tenía cosas que rayaba lo ridículo", señaló a la 970 AM el ex ministro del Interior, Francisco de Vargas. De Vargas agregó que el capo narco estuvo prófugo por mucho tiempo y que su detención requirió de un arduo trabajo.

"Uno de los elementos fundamentales que se tuvo en cuenta para su imputación, es que tenía una importadora que no registraba movimiento comercial, pero constantemente ingresaba dinero a la cuenta", recordó de Vargas. Con su extradición se fue parte de la historia narco del país.