Llegó con perfil bajo, sin mucho cartel y hasta fue cuestionado en sus primeros partidos. Pero la continuidad y la confianza, demostraron el verdadero potencial de Diego Churín, quien se consolidó como el dueño del gol en Cerro Porteño.

Con varios partidos menos que el resto de sus colegas delanteros, Diego Churín es por lejos el atacante más rendidor del Ciclón. En apenas 16 partidos, marcó 9 goles, con un promedio importante de efectividad, teniendo en cuenta los minutos disputados.

Diego Churín, goleador de Cerro y del torneo Clausura. Infografía: Rodrigo Pujol
Diego Churín, goleador de Cerro y del torneo Clausura. Infografía: Rodrigo Pujol

La primera rueda jugó muy poco, ya que no estaba bien físicamente. A partir de la novena fecha, ya no soltó el puesto de titular, sustentado en un gran rendimiento y una cantidad de goles, que le hacía falta al equipo.

Además de ser casi infalible en la definición, Churín adopta como principales virtudes, un gran juego aéreo, el saber pivotear y hacer jugar a sus compañeros. A pesar de ser goleador, no es de los clásicos “9” egoístas.

Churín fue clave nuevamente en el partido consagratorio. Hizo el empate parcial 1-1 y no pestañeó para definir el el penal que coronó a Cerro como campeón.