Amie Tsang

Cuando Tidjane Thiam se unió a Credit Suisse como director ejecutivo en el 2015, tuvo el encargo de darle un giro radical al banco suizo y estabilizar sus ganancias.

La consigna de generar ganancias a cualquier costo había presionado a los operadores de Credit Suisse para adquirir posiciones excesivas de valores riesgosos y difíciles de vender. Debido a que las condiciones de comercialización empeoraron, el banco tuvo que recortar miles de empleos.

Para el 2016, Thiam había dejado de enfocarse en la comercialización volátil de la banca de inversiones para mejorar su división más confiable de gestión de patrimonios. Ahora, esa división ha producido un escándalo de espionaje corporativo inesperado y vergonzoso.

El director de operaciones del banco suizo, Pierre-Olivier Bouée, renunció el 1 de octubre después de que el consejo de la empresa solicitó una investigación de la orden que dio para vigilar al máximo gestor de patrimonios del banco, quien renunció para irse a trabajar a UBS.

No pudimos contactar a Bouée para que ofreciera comentarios.

En agosto, Bouée ordenó al jefe de servicios de seguridad del banco suizo que monitoreara a Iqbal Khan, el jefe de gestión de patrimonios, quien estaba a punto de irse debido a un altercado con Thiam. Se contrataron investigadores externos para seguir a Khan y ver si intentaba convencer a empleados o clientes de dejar el banco, lo cual habría sido una violación de su contrato con Credit Suisse.

Sin embargo, la investigación se complicó después de que Khan y un espía corporativo contratado para seguirlo se enfrentaron afuera de un restaurante de Zúrich a mediados de setiembre.

AUTOCRÍTICA

Khan, quien había dejado Credit Suisse unas semanas antes, levantó una denuncia penal en relación con el encuentro y entonces el fiscal general de Zúrich comenzó una investigación. El Departamento de Justicia de Suiza también investiga la muerte de un experto en valores involucrado en la vigilancia, mencionó la oficina del fiscal en un comunicado del 1° de octubre. La oficina señaló que estaba examinando las circunstancias.

En una conferencia de prensa celebrada la mañana del 1 de octubre, Urs Rohner, el presidente de Credit Suisse, comentó que vigilar a Khan estuvo “mal”.

“La medida que se tomó fue desproporcionada y no refleja los criterios y estándares con los que medimos nuestro propio trabajo”, comentó Rohner. “La vigilancia estuvo mal y fue inapropiada, aunque las instrucciones fueran dadas de manera subjetiva para proteger los intereses de nuestra firma”.

El 1 de octubre, se anunciaron los resultados de una investigación de Credit Suisse en torno al episodio, la cual llevó a cabo un despacho jurídico externo que contrató el consejo de administración. Se le informó al consejo que la vigilancia no había encontrado ninguna evidencia de que Khan hubiera intentado convencer a empleados o clientes de Credit Suisse de dejar la firma.

La investigación también reveló que Thiam y otros ejecutivos no estaban al tanto del espionaje. Según Rohner, debido a esto, “rechazamos con firmeza toda aseveración que se haya hecho durante los últimos días que cuestione la integridad personal y profesional de nuestro director ejecutivo”.

El banco declaró que James B. Walker, quien era director financiero del banco en Estados Unidos, había sido nombrado para ocupar el cargo de Bouée. También señaló que había aceptado la renuncia del jefe de seguridad global.

Tras varios años de poner la casa en orden, el banco enfrentó cuestionamientos respecto de si se le informaba a Thiam de manera debida sobre la vigilancia o sobre cualquier otro asunto del que debiera estar enterado por su cargo en la gerencia si no sabía que había gente vigilando a Khan.

SIN PRUEBAS

“Como miembro del consejo, no creo que eso sugiera que Thiam no tiene el control sobre el resto de la organización”, comentó John Tiner, presidente del comité de auditoría, durante la conferencia de prensa.

Rohner mencionó que había habido diferencias personales y “discusiones acaloradas” entre Khan y Thiam que terminaron con la partida del primero, pero no profundizó en su relación. La investigación, según Rohner, no halló ninguna prueba de que el espionaje estuviera ligado a la animosidad entre los dos hombres.

Sin embargo, Rohner se disculpó al decir que los resultados de la investigación que hizo Credit Suisse “no cambian en nada el hecho de que la reputación de nuestro banco se ha dañado en los últimos días”.

A pesar de las revelaciones, la reestructuración de Credit Suisse ha tenido algunos efectos positivos en el banco. En el segundo trimestre de 2019, la utilidad neta del banco fue un 45% más alta que la del año anterior.

“Estoy consciente de que estos sucesos fueron perjudiciales para la reputación de Credit Suisse, pero también para todo el centro financiero de Suiza, y por eso quisiera pedir una sincera disculpa”, dijo Rohner.