Clifford Krauss

Arabia Saudita está planeando comprar grandes volúmenes de gas natural estadounidense por primera vez, señal de una nueva estrategia de Saudi Aramco, la empresa propiedad del Estado, y de la importancia creciente de Estados Unidos como exportador de energía.

Saudi Aramco ha alcanzado un acuerdo preliminar con Sempra Energy para comprar cinco millones de toneladas métricas de gas natural licuado al año durante 20 años, señalaron las empresas el 22 de mayo. El gas será enviado desde una terminal de exportaciones que Sempra planea construir en Port Arthur, Texas. Saudi Aramco tiene la intención de comprar un 25% de la participación en el capital de esa terminal como parte de su acuerdo con Sempra.

El gigante saudita de la energía ya había indicado que quería realizar grandes inversiones en Estados Unidos, donde el auge de la extracción de esquisto ha producido un exceso de gas natural barato durante la última década. En años recientes, Estados Unidos se ha vuelto uno de los mayores exportadores de gas natural, junto con Qatar, Australia y Rusia. El gas cada vez está remplazando más al carbón como el combustible que alimenta las plantas eléctricas en todo el mundo.

INFLUENCIA

En febrero, Qatar Petroleum, un competidor de Saudi Aramco, señaló que estaba invirtiendo en una terminal de exportación de gas en Texas con Exxon Mobil.

Aunque ya es uno de los principales exportadores de petróleo, al parecer Arabia Saudita cree que invertir en gas natural fortalecerá su influencia internacional y podría ayudar al reino a alejarse del uso de petróleo para generar electricidad. Esto permitiría que el país exportara más petróleo.

A últimas fechas, los aranceles que impuso el presidente Trump a las importaciones chinas han empañado las inversiones en nuevas terminales de exportación de gas en Estados Unidos porque China es uno de los principales importadores del combustible. El interés de Arabia Saudita en el gas estadounidense podría aliviar algunas de esas preocupaciones.

ACUERDOS

“Es una señal de las intenciones de Saudi Aramco de convertirse en un protagonista mundial en el ramo del gas”, afirmó Giles Farrer, un director de investigación en Wood Mackenzie, una consultoría del sector energético.

Tras destacar la considerable operación de mercadotecnia de Saudi Aramco, Farrer mencionó que la empresa podría usar las relaciones diplomáticas de Arabia Saudita para cerrar acuerdos que promuevan la reventa de parte del gas. Hace poco tiempo, Saudi Aramco comenzó a comercializar gas natural licuado –vendió su primer cargamento a India el mes pasado–, y los expertos del sector energético aseguran que la empresa está interesada en comprar gas de Rusia y Australia. En caso de que comprara gas de Estados Unidos, Saudi Aramco aumentaría su potencial para vender en los mercados en crecimiento de Latinoamérica.