Por Peter Eavis

Tal vez llegó el momento de que los inversionistas tendrán que empezar a tomar mucho más en serio las guerras comerciales de Trump.

Desde mediados de febrero, cuando el gobierno de Trump anunció que impondría aranceles al acero y al aluminio, ha habido algunas ocasiones en que los temores relacionados con las operaciones comerciales han afectado los precios de las acciones. No obstante, este año, el índice Standard & Poor’s 500 se encuentra casi un 9% por arriba, y muchas de esas ganancias llegaron en los últimos dos meses, una acción que provocó que el mercado bursátil alcanzara un récord histórico la semana pasada.

Es posible que el conflicto comercial entre Estados Unidos y China esté a punto de intensificarse. El 30 de agosto, Bloomberg reportó la premura de Trump por continuar con los aranceles sobre 200.000 millones de dólares en productos de origen chino, además de los que ya había impuesto sobre 50.000 millones de dólares en bienes.

Tal vez los inversionistas vieron las amenazas que ha lanzado Trump desde febrero como tácticas de negociación y creyeron que quedaría satisfecho con ganancias limitadas.

Sin embargo, muchos inversionistas se sienten intranquilos. Durante los últimos meses, los gestores de fondos clasificaron las operaciones comerciales como su principal inquietud y, a medida que las declaraciones de Trump se han vuelto una realidad, algunos han posicionado sus inversiones de acuerdo con un crecimiento económico más lento.

¿Qué tanto podría caer el precio de las acciones si se intensifica el conflicto comercial?

Las cifras subyacentes del mercado bursátil sirven de guía. El índice S&P 500 tiene una cotización diecisiete veces superior a las ganancias proyectadas por los analistas durante los próximos doce meses, según cifras de FactSet. La valoración más baja del índice durante las tensiones comerciales este año estuvo dieciséis veces por arriba de las ganancias esperadas. El punto de referencia tendría que caer más del 5,5% para cotizar a un múltiplo tan bajo.

Debido a la incertidumbre alrededor de las negociaciones, se podría justificar una reacción moderada del mercado ante la escalada del conflicto con China. No obstante, cualquier señal de que el conflicto pueda afectar los ingresos corporativos podría incrementar las inquietudes sobre las futuras ganancias. Si se debilitara el auge de las enormes ganancias que ha impulsado las acciones a nuevos máximos, el índice S&P 500 estaría en riesgo de sufrir una fuerte caída.