MICHAEL J. DE LA MERCED

Hace casi 150 años se fundó Campbell Soup Company, una empresa que vendía latas con sopas y vegetales.Sin embargo, a lo largo de la última década, debido a que los consumidores exigieron opciones de comida más fresca, la empresa ha intentado complacerlos.

Ahora, está dando marcha atrás.

El 30 de agosto, Campbell señaló que planeaba vender sus negocios de comida fresca y los que tenía en elextranjero, porque se retira de la iniciativa de ir más allá de su fortaleza histórica en la comida empaquetada.

En su búsqueda por vender divisiones como Bolthouse Farms, una línea de jugos refrigerados, la empresareconoció que estaría mejor si se centra en las latas con sopas y refrigerios. Y, como una última opción, podría venderse todajunta.

La medida destaca los dilemascontinuos de las empresas tradicionales de alimentos preparados amedida que los compradores han dado un giro hacia opciones más saludables.

Algunas empresas, como PepsiCo, han perseverado en sus maniobras hacia comida más fresca. Otras, comoCampbell –la cual compró Bolthouse en el 2012, cuando Denise Morrison ocupaba el cargo de directora ejecutiva–, han encontrado que esa es una estrategia difícil de seguir.

En un anuncio diferente emitido el 30de agosto, la empresa señaló que sus ventas de productos orgánicospara este año fiscal 2018 cayeron un dos por ciento en comparación con el mismo período del año pasado, mientras que su margen brutocayó cerca de siete puntos porcentuales.

BUSCAR LA MEDIDA ADECUADA

La decisión de vender tan solo unaparte de sí misma podría ser decepcionante para los accionistas que estaban ansiosos por ver medidas más drásticas que dieran un vuelco a su negocio estancado. En particular, los inversionistasactivistas, como el fondo de cobertura Third Point, han instado a Campbell a que se venda por completo.

En un comunicado, el directorejecutivo interino de Campbell, Keith McLoughlin, mencionó que losconsejeros habían considerado varias opciones, entre ellas vender toda la empresa. Al final de esa revisión, se decidió que venderlos negocios internacionales y de comida fresca sería la medida adecuada.

No obstante, la empresa dejó la puerta abierta a la posibilidad de vender el resto de su negocio. “El consejo sigue abierto y comprometido a evaluar todas las opciones estratégicas que sirvan para mejorar el valor en elfuturo”, agregó en el comunicado Keith McLoughlin, que interina la dirección ejecutiva de la empresa.