- Por Eduardo “Pipó” Dios
- Columnista
A veces te tienen que pasar cosas duras o terribles para que te despabiles o reacciones o simplemente actúes como se espera de vos.
Al presidente Abdo Benítez le han pasado cosas como el casi juicio político para que haga algunos cambios, lentos y insuficientes en su gobierno, venía muy mal, casi se fue a la cuneta y volanteó levemente para no caerse. Después siguió errante, pero se nota que alguito fue aprendiendo, algo entró en esa cabeza dura que lo caracteriza.
Sin embargo, la reacción ante la espantosa pandemia de COVID-19 o coronavirus fue a la altura que se esperaría de un gobierno serio. Se adelantó prácticamente a la mayoría de los países del continente, dándole una lección al Mercosur y alrededores.
También hay que valorar la unidad de criterios entre los opositores al Gobierno, sin voces discordantes, salvo alguna entupida que todavía se preocupa por si se puede circular libremente por las calles, haciendo analogías, aún más entupidas, con la dictadura de Stroessner.
El cierre del ingreso de personas o el control estricto de las mismas, provenientes de países con alto número de casos, la restricción de las actividades laborales a las mínimas necesarias, la activación de todos los protocolos recomendados por la OMS y otras instituciones a nivel global, son lo más acertado que se pudo hacer.
Se han tomado también algunas medidas para paliar las consecuencias económicas que sí o sí ya se sienten y se sentirán aún más por la situación global y por las medidas paliativas y restrictivas de la actividad económica, aunque aún faltan muchas más, sobre todo en lo que se refiere a las mipymes, cuentapropistas, vendedores ambulantes, etcétera, que se ven afectados en su actividad diaria, de donde sacan su, valga la redundancia, sustento diario. No tienen “resto” ni “ahorros” para aguantar el parate, por lo que hay que darles respuestas efectivas ya.
Mientras, nosotros, los ciudadanos, debemos cumplir nuestra responsabilidad al pie de la letra, si tenés que salir obligadamente, tomá todos los recaudos, rompele las bolas a todos tus parientes, amigos y semejantes para que cumplan también las recomendaciones. Son pocas, simples y contundentes.
Si podés, quedate en casa, si viajaste, cumplí la cuarentena. Si tenés síntomas leves quedate en cama a reposar, aislate. Solo si tenés síntomas graves, como fiebre alta y problemas para respirar, o sos una persona de un grupo de riesgo acudí a los números habilitados y pedí instrucciones. No vayas al pedo a hospitales, sanatorios, centros de salud o al médico por cualquier síntoma leve.
Ah, y en las redes sociales, ante la duda, no reenvíes nada, si no es oficial y no lo chequeaste borralo.
¡Vamos que podemos!

