A veces, por razones de salud mental, es necesario concentrarse en lo que está bien, en lo que se hace bien, y dejar solo por un tiempito aquello que sabemos que no está bien y debemos solucionar. El Banco Mundial (BM) nos entregó esta semana un informe serio sobre nuestra situación económica, social y hasta política. Luces y sombras. Sumado al estudio de los serios desafíos que enfrentar y superar para tener futuro. En consecuencia, he aquí una síntesis de lo bueno del informe en cuestión.
Crecimiento con prosperidad compartida
El país ha logrado un sólido, rápido, sostenido y resistente crecimiento económico y prosperidad compartida en los últimos quince años. Creció en promedio 4,7% anual, más que el promedio de la región y sus socios. Con el crecimiento económico, la pobreza se redujo sustancialmente en un 50%, más que el promedio regional. Con una rápida expansión de los ingresos en el 40% de la población más pobre: 5,7% ritmo promedio anual, la expansión más rápida de la región.
La clase media casi se duplicó
La clase media casi se duplicó desde el 2003 alcanzando a un 38% de la población total y se convirtió así en el segundo grupo más grande, justo por debajo del 40% de la población vulnerable o débil. También hubo una mejora significativa en indicadores sociales y en la prestación de servicios públicos.
Baja deuda por políticas macroeconómicas prudentes
Las mejoras de las instituciones económicas claves sentaron las bases para el progreso reciente como el Ministerio de Hacienda (MH) y el Banco Central del Paraguay (BCP), que con políticas macroeconómicas prudentes, bajos déficits fiscales y baja deuda e inflación y dólar libre respaldaron un crecimiento económico más rápido y sostenido.
Falta muchísimo
Esto es lo “que ha funcionado bien” en Paraguay, según el Banco Mundial en su informe. En otras palabras, es lo que hicimos bien, ¡hicimos bien! Aunque increíblemente a este organismo le cuesta decir: “Miren lo que Paraguay hizo bien. Merece un aplauso”. Sabemos que nos falta muchísimo y tenemos problemas graves. Hay complejos y difíciles cuellos de botella que superar y enormes y difíciles desafíos de transformación y cambios “para seguir bien”.
Economías vecinas podridas
El Banco Mundial nos acerca su propia receta de deberes que realizar para tener buen futuro. Pero que lindo el casi Cuento de Rosas económico de Paraguay en el comentario de un diplomático extranjero. Por cierto, argentinos y brasileños envidian y sueñan nuestro cuento. Por cierto, y el informe no lo valora en su justa dimensión, lamentablemente, si las economías de nuestros dos grandes vecinos no se hubieran podrido, qué impresionantes rosas tendría nuestro bello cuento. Duele decirlo, pero hay que decirlo.