• Por Víctor Benítez
  • Periodista

La Junta Municipal de Asunción ha convocado a un conversatorio sobre el tema Uber, entre otros a Aristides Morales, eterno y corrupto presidente de los taxistas; a Juan Vera, eterno presidente y único miembro de la Asociación de Usuarios; y a don Uber, la piedra de la discordia.

Don Uber como todo el mundo sabe o debería saberlo no es una persona, es una aplicación (app, le dicen). No va a ser fácil la conversación. Vera probablemente ya transó con Morales para salir a favor de los taxistas y no debe sorprendernos que termine con una parada a su nombre, al final de las negociaciones. Con don Uber no se puede transar porque materialmente no existe.

Morales seguramente va a decir que los choferes de Uber violan jóvenes y se comen niños. De Vera podemos esperar cualquier cosa. Llegado el momento, el de la Junta Municipal va a cederle la palabra al señor Uber.

Señor Uber queremos escuchar su posición. Tiene la palabra señor Uber. Lo escuchamos señor Uber. Usted dirá don Uber. Lo escuchamos atentamente señor Uber. Es de su interés y de nuestro interés lo que usted opine, don Uber. Diga algo. Hable Uber. No va a ganar nada con su silencio. Eñe'êna ne añamemby. Nde pio máva. Máva pio nandekuaái. Ñasêna okápe reñanimárõ. Nde pio reimo'â ojekyhyjéta ndehegui nde výro…

Es imposible negociar con una app. Yo quise hablar con Google Maps una vez y lo poco que me contestaba era "a cien metros gire a su derecha" o "ha llegado a su destino. Su destino está a la izquierda". Y yo sé que para saber mi destino debo consultar a mi horóscopo y no a Google Maps.

No sé si me explico.