Cuatro comediantes feministas argentinas subirán a las tablas del Teatro Guaraní el próximo 21 de abril. Malena Pichot, Charo López, Ana Carolina y Vanesa Strauch presentan Persona, el stand up que busca cambiar el mundo radicalmente. ¿Lo lograrán?

Por: Micaela Cattáneo

Fotos: Gentileza

Reflexionar desde la risa parece ser la vocación más aplaudida del siglo XXI. Sino, preguntémosle a Diego Capusotto, el humorista argentino, creador de uno de los programas de más repercusión en la televisión latinoamericana: Peter Capusotto y sus videos. Porque si hay alguien que tiene rock para convertir los chistes en crítica es él, junto a sus personajes de más de diez temporadas.

Pero para ponerle punk al asunto de la comedia, es a Malena Pichot a quien debemos señalar. La autoproclamada loca de mier** migró del viral de Youtube a la televisión musical, de la cadena MTV a la radio y de la radio, al stand up feminista. Una sólida carrera para quien sólo pretendía parodiar las rupturas sentimentales de las mujeres sub 30.

Con un mechón pintado en rosa demuestra que la revolución vino por partida doble: la primera, su cabello; la segunda, el mensaje detrás de su ingenio cómico. Junto a sus colegas Charo López, Ana Carolina y Vanesa Strauch preparan Persona, un show humorístico, "pero también un musical hipócrita y un espectáculo travesti" -como aseguran a la prensa- donde asumen sus ganas de cambiar el mundo, despotricando contra las injusticias y los absurdos que han enfrentado en sus vidas.

"No creo que ninguna haya tenido la decisión consciente de usar el humor como herramienta para militar el feminismo. Se va llegando a eso a lo largo de los años. Nadie puede negar que desde la risa se accede al corazón de las personas muy rápidamente", responde Pichot sobre lo que las define arriba del escenario.

Parte de su historial con el humor lo comparte con una actriz y cantante que piensa lo raro que es poder comprarse hoy en el shopping una remera que diga "Feminista"; sin embargo, sostiene: "Prefiero esa remera a una que diga 'tu princesita'". Hablamos de Charo López, la humorista que lleva el mismo nombre y apellido de una actriz española y, quien desde Cualca -serie de televisión de sketches– se suma a la locura de Pichot en internet.

"El feminismo no es una moda, mucha gente dice eso porque es una forma de minimizarlo. Puede que haya gente que se sume y no lo entienda, ni lo sienta, pero mucho no van a durar; mañana van a estar hablando de salvar a las ballenas, es una consecuencia de la masividad que está teniendo el tema. Yo veo un feminismo efervescente, muchas chicas jóvenes despiertas", contesta la actriz experta en improvisación sobre lo que ve en la militancia contemporánea.

Ana Carolina, la siguiente integrante del elenco, dice que de Paraguay conoce sólo el Pilcomayo y, que "es un país bilingüe", particularidad que la tiene ansiosa. Pero antes de arribar por primera vez el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi, intuye algo bueno: "A los paraguayos los veo practicantes del buen humor, así que es todo un desafío".

"La risa es activismo y comunión, pero no sustito para la ternura", reflexiona y, siendo audaz como es, continúa: "Permanentemente nos surgen formas de expresar lo que sentimos, el feminismo es un movimiento colectivo muy vivo y andado. No existe UNA manera de ser feminista, tampoco la hay de ser mujer u hombre, sobre todo si entendemos a la identidad como una estrategia para devenir en paz".

Persona es mucho más que el título de una película del 66; es un nuevo ejercicio de compresión para la audiencia, basado en la idea fundamental de que quienes se atreven sobre las tablas no son mujeres, sino personas. "Nos unimos porque a todas nos gusta lo que hacen las demás. Sin dudas, nos entusiasmó formar un show con voces feministas orgullosas de serlo", destaca Malena.

Sobre carcajadas hasta que duela la panza conoce a la perfección Vanesa Strauch, la cuarta y última integrante, quien lleva más profesiones que vocales en su nombre: humorista, actriz, diseñadora, vestuarista, músico y hasta Dj de fiestas donde "es top beber champagne y tomarse selfies". Para ella el humor y la crítica deben ir de la mano, siempre y cuando se busque contar algo interesante.

"Tengo una lista larga de cosas que se están haciendo mal. Por nombrar algunas: la indiferencia y mínima contención que reciben las denuncias por violencia de género, el lugar que le dan los medios a personas en contra del feminismo sin cuestionarlas debidamente y la aceptación del micromachismo diario", sostiene Strauch, sobre los puntos que no nos permiten avanzar.

Ideas compartidas

Detrás del telón, tienen un objetivo: cambiar el mundo radicalmente desde la compleja tarea de ofender a aquellos que hace siglos se vienen riendo. "Según lo veo, la única manera de cambiar el mundo es cambiándonos a nosotras, las personas. El feminismo continúa cambiando a las personas que, colectivamente, modifican el mundo", sintetiza Ana Carolina.

Cada una expondrá su monólogo, donde dejarán ver sus procedencias, gustos, debilidades y fortalezas, para así comprobar "cuán importante y hermosa es la diferencia". "Es el estilo de cada humorista sobre el escenario. No creo que exista un límite cuando tenés bien en claro lo que estás diciendo y para qué", resuelve Pichot.

Si se juntan una loca de mier**, una actriz de improvisación que no tiene pelos en la lengua, una guionista de look cool y una multifacética rubia natural, sólo podría haber una reacción: nos espera un gran show.