• Miami, Estados Unidos. AFP.

Una farmacéutica en Florida enfrenta una pesadilla mediática desde que la prensa estadounidense reveló que, luego de comprar la licencia de un viejo medicamento contra un agresivo tumor cerebral, la empresa aumentó 1.400% su precio: de 50 dólares por píldora a más de 700.

NextSource Biotechnology, una desconocida farmacéutica con sede en Miami, compró en el 2013 la licencia del fármaco lomustina a Bristol-Myers Squibb, que supuestamente vendía la píldora de 100 miligramos a cerca de 50 dólares cada una.

Desde entonces, según una investigación del Wall Street Journal publicada el 25 de diciembre, NextSource aumentó a 768 dólares el precio de la misma píldora, comercializándola en Estados Unidos bajo el nombre Gleostine.

La patente de la lomustina –antes conocida como CeeNU o CCNU– expiró, pero no tiene un equivalente genérico. Es un fármaco quimioterapéutico desarrollado hace más de 40 años para tratar el glioblastoma, un agresivo tumor cerebral.

La publicación del artículo del WSJ desató la ira de los lectores, una oleada acusaciones de "codicia corporativa" en las redes sociales y una carta abierta de una asociación de activistas demócratas del condado de Miami-Dade, que exige una investigación judicial a NextSource por "especulación de precios y prácticas anticompetitivas".

Políticos locales se unieron el jueves al llamado de People's Progressive Caucus of Miami-Dade, organización que planea una protesta este sábado frente a la oficina de NextSource en el centro de Miami.

"PRECIOS DESCONTROLADOS"

"Quisiéramos que NextSource reduzca algunos de sus precios", dijo a la AFP William Byatt, portavoz del People's Progressive Caucus. "Pero también nos gustaría obtener compromisos de parte de nuestros actuales y futuros congresistas para atender el problema de los descontrolados precios de los fármacos".

La página web Canada Drugs lista el mismo fármaco, bajo el nombre CeeNU, a 35 dólares estadounidenses la píldora de 100 mg.

Tres oncólogos y farmacólogos del Centro de Salud Duke en Durham, Carolina del Norte, escribieron un editorial en la revista The Cancer Letter en setiembre donde denunciaron la "inadmisible práctica de aumento de precios" de NextSource.