Washington, Estados Unidos. AFP.

Hace pocos años, Face­book y Twitter eran bienvenidos como herramientas democráticas, permitiendo el surgimiento de movimientos como la "Pri­mavera Árabe". Hoy crecen los temores sobre la forma en que estas redes pueden ser manipuladas para, por ejemplo, perturbar la elec­ción estadounidense, o ser utilizadas por gobiernos autoritarios para reprimir a los disidentes.

Las últimas revelaciones de Facebook y Twitter, en las que reconocen que fueron utili­zadas por entidades respal­dadas por Rusia para desin­formar y sembrar la discordia política, han potenciado las preocupaciones sobre el impacto de las redes sociales en la democracia.

"Ambos servicios son pasi­bles de ser objeto de abusos y manipulaciones por toda suerte de personas proble­máticas, incluyendo servi­cios de inteligencia hosti­les", dijo Andrew Weisburd, miembro no residente de la Alianza para la Seguridad de la Democracia, creada este año para contrarrestar lo que considera esfuerzos de Rusia para socavar las ins­tituciones democráticas, y que aglutina a investigadores estadounidenses y europeos.

El investigador Tim Cham­bers dice en un trabajo para el New Policy Institute que la proliferación de "bots" o cuentas automáticas para que los temas se vuelvan virales, como los emplea­dos en la campaña electoral estadounidense del 2016, son peligrosos para las eleccio­nes y la democracia.

"Falsifican firmas en peti­ciones. Desvían los resul­tados de las encuestas y los motores de recomendación", dijo Chambers.

"Los 'bots' engañosos crean la impresión de que hay apoyo popular, un apoyo humano positivo y sostenido por determinado candidato, causa, política o idea.", agregó.