Miami, EEUU.

Un tipo de alga japonesa que es considerada una especie invasiva en Estados Unidos está en realidad jugando un importante papel en la restauración de ecosistemas costeros estériles y vulnerables, afirmaron investigadores este lunes.

En muchas lagunas y estuarios del Atlántico Norte, la vegetación marina nativa y las camas de ostras han sufrido una "reducción drástica" debido al calentamiento global, la contaminación y las enfermedades, según sugiere un estudio publicado por la Academia Nacional de Ciencias.

En Carolina del Norte, donde fue hecho el estudio, alrededor de 97 por ciento del vegetal marino, 90 por ciento de los arrecifes de ostras y 12 por ciento de las ciénagas de sal se han perdido.

En estos lodazales, la invasiva Gracilaria vermiculophylla se ha ido extendiendo, de modo que los investigadores decidieron analizar cómo estaba afectando el ecosistema.

Se cree que esta alga llegó a Carolina del Norte a través de un tipo de ostra –conocida como Ostra del Pacífico (Crassostrea gigas)– que vino de Japón.

En un período de diez meses, 48 lugares con diferentes densidades de Gracilaria fueron estudiados en relación a cambios en servicios vitales al medioambiente, incluyendo estabilización del suelo y control de la erosión, aumento de las tormentas y protección de las inundaciones, biodiversidad, producción de alimentos y hábitat para especies económicamente importantes de mariscos.