Todas las flores abren sus pétalos, lucen sus genuinas siluetas y emanan sus respectivas fragancias, únicas en cada especie.

Por Adriana Zacarías (adriana.zacarias@gruponacion.com.py).

Con la llegada de la consabida estación que protagoniza la cosecha de flores: la primavera, se siente un clima, aroma y despertar distinto, pues también las aves evocan con su festival de cantos, el regocijo que sienten.

Florecimiento

"A partir de la primavera ocurre que los días comienzan a alargarse. Para las plantas la cantidad de horas de luz que reciben para pasar de la etapa vegetativa a la reproductiva o floración es lo que llamamos fotoperiodo. Muchas especies de plantas reaccionan a este estímulo y son por ejemplo las rosas, santa ritas, zinnias, vincas, lirios, agapantus y muchas otras", explica la ingeniera agrónoma Mirta Montiel, propietaria y paisajista del Vivero Fiorella, ubicado en la localidad de Cabañas, Caacupé, considerada el 'Jardín de la capital de Cordillera' por su alta producción de floricultura.

"Durante el invierno, la mayoría de las especies de plantas entran en reposo vegetativo, que se caracteriza por un escaso crecimiento vegetativo general, luego en la primavera reciben el estímulo de los días largos y nos regalan sus exuberantes floraciones", sintetiza Montiel.

Cumplen ciclos

Por su parte, Nilsa Rojas, propietaria de Nilsa Flor, expone: "Todas las plantas tienen un ciclo de vida anual, se forman brotes y raíces nuevas al final de la primavera e inicios del verano, después viene la formación del fruto -en las que los tienen- y crecimiento y desarrollo de la planta, durante todo el verano y el otoño".

"Al final del otoño, las hojas viejas en plantas caducas (que se les cae las hojas) pierden parcialmente o totalmente sus hojas. Después, a finales de otoño, y durante la mitad del invierno, las plantas entran en reposo, preparándose para su trabajo más importante: la floración", detalla.

Este periodo inicia en nuestro país, a partir de la segunda quincena de invierno y permanece durante toda la primavera. Mientras, las que son frutales, procesan sus frutos en la última quincena de primavera.

Recomendaciones

Teniendo en cuenta nuestro tipo de suelo, según Montiel, es importante que durante los primeros meses de esta estación se realice la aportación de macro y micronutrientes a las plantas, es decir, elementos minerales como el nitrógeno, fósforo y potasio. Y los micronutrientes (hierro, cobre, boro, zinc).

"La absorción de los elementos puede ser por las hojas y las raíces según los sistemas de aplicación elegida, que puede ser directamente al suelo o fertirriego. Se puede realizar un abonamiento orgánico con humus, estiércol, compost; o de otro modo inorgánico con algún fertilizante químico", puntualiza la Montiel respecto a los sistemas de abono.

Con relación al tipo de suelo, primero debemos estudiar las circunstancias en las que se encuentra. Los suelos que han sido acechados por la humedad, necesitan reponerse del desgaste de sustancia orgánica.

"Es bueno, al menos después de cada lluvia intensa, reponer tierra abonada y cubrir con una capa de mantillo, para retener un poco más la evaporación de la humedad proveniente del riego o las lluvias", menciona Rojas. "Agosto fue terrible, con la humedad relativa ambiente a menos de 30%. En estas condiciones, era necesario regar dos y más veces al mes, porque todo se seca en pocas horas", concluye.

Plantas que florecen en esta primavera

Plantas perennes: Rosas, lirios, iris, azucena, flor de dura.

Plantas de estación: Amorcito, espuelita, begonias, margarita, crisantemos, pensamientos (viola tricolor hortensis).

Orquídeas de primavera: Dendrobium de todas las especies, miltonias, phalaenopsis, vandas, cyrtopodium, catasetum, oncydium, zigopetallum, trick or treat (truco o trato).