Por Yvelice Villalba M.
Fotos: Agustín Acosta.

En el gastronómico barrio Ciudad Nueva, en una casa bien reacondicionada, llena de plantas y un tupido Mal Vecino florecido, que hace de techo al comedor al aire libre, se encuentra Alma Zen, un pequeño oasis por dentro, pero que pasa desapercibido desde afuera, y que tiene como misión lograr que los clientes, a través de la comida logren “la atención plena y consciente en el momento presente”, un principio básico de la filosofía japonesa. El local es un emprendimiento del arquitecto Carlos Díaz Meyer, quien después de vivir alrededor de 5 años en los Estados Unidos y haber trabajado para uno de los estudios de arquitectura más importantes del mundo, Foster + Partners, en un proyecto en Washington DC, y luego de incursionar también en la gastronomía mientras vivió en Nueva York, a finales del 2010 decidió volver al país y empezó primero con un proceso de cambio personal, sin pensar que dejaría la arquitectura para apostar por el sector gastronómico.
“En el 2010 vine para ver el ambiente en auge de la construcción en Asunción. Ya estando aquí, un conocido me invitó a vivir en la Casa Amarilla, al lado del Castillo Carlota Palmerola, en Areguá. Es una vivienda donde se dice que residió Madame Lynch, y donde se filmaron algunas escenas de la película Mangoré. El lugar me encantó, incluso teníamos proyectado habilitar un hostal ecológico en el lugar, pero finalmente no salió ese proyecto. En ese tiempo que viví en Areguá participé en Sapucai de un curso de 10 días sobre permacultura, un movimiento/sistema ecológico y sustentable que nació en Austrialia en la década del 70 y que busca rescatar técnicas antiguas, incorporarlas con medios actuales y diseñar ya sea a nivel territorial, constructivo o agroecológico, entornos sustentables, utilizando las energías propias del lugar y de la naturaleza de un modo amigable. Allí experimenté por primera vez y por diez días seguidos, la comida vegetariana y me encantó, porque me hizo sentir más ligero, más animado”, empezó contando el arquitecto Díaz Meyer.
Agregó: “Después de eso decidí comprar una kombi para montar un Food Truck de jugos y helados, proyecto que no se dio, por lo sucedido con una tía de mi novia en aquel entonces. Ella es dueña de un super y cuando llegó su cumple, decidí regalarle un canasto de productos orgánicos. A ella le encantó y dijo que quería vender esos productos en su supermercado. Y así sin quererlo ni pedirlo tuve mi primer cliente, y como era un súper, el volumen del pedido era grande”, rememora. Así nació De la Huerta Orgánica en el 2011 y cuando eso publique en las redes la cosa estalló en serio.
En el 2012 le llamaron para montar un stand en la recientemente inaugurada Costanera en Asunción. “Allí ofrecíamos sándwiches y jugos y nos fue muy bien. En el 2013 decidí ser vegetariano y dejar el alcohol. Conocí a un gran maestro de yoga, Marcelo Movignier, quien me ayudó a ajustar mi filosofía sobre la vida. A finales del 2014 encontré la casa donde estamos, y el 25 de julio del 2015 inauguramos Alma Zen. Originalmente la idea era q sea solo “take away”, es decir, solo comida para llevar. Empecé sin muebles, pero a la siguiente semana, a pedido del público que se enamoró del lugar y sobre todo, del patio, tuve que colocar mesas y sillas, y así fue creciendo de a poco, orgánicamente”, cuenta.

El local gastronómico posee un comedor al aire libre y utiliza reciclaje de pallets en los muebles.
El local gastronómico posee un comedor al aire libre y utiliza reciclaje de pallets en los muebles.

EL LOCAL
El local Alma Zen es sereno y ameno, y eso ayuda a los clientes a desconectarse del bullicioso mundo urbano y del stress laboral convirtiéndose en un oasis, un retiro, un pequeño templo de la salud, que nos conecta profundamente con el Alimento, nuestra medicina verdadera. El nombre es un juego de palabras que denota el estilo saludable o zen del almacén. “La esencia Zen pasa por vivir conscientemente y con atención plena el presente, en que alimentamos el cuerpo, la mente y el alma”. La ambientación de la casa, que esta sobre Cerro Corá 1736 casi República Francesa, se hizo utilizando mucho reciclaje de pallets en la fachada y en los muebles. La naturaleza, a través de grandes ventanales, también está presente en todo el local. La casa está dividida en varios sectores, en la entrada, que se accede por una escalera angosta, se encuentra la tienda de productos saludables y el mercado de La Huerta Orgánica, donde se ofertan productos agroecológicos frescos, semillas, especias, harinas, legumbres, superalimentos, artículos de aseo natural entre otras cosas. Luego esta está el salón climatizado para comer y en el fondo está instalada una amplia y ordenada cocina. Al costado de la vivienda se encuentra el patio, donde el Mal Vecino, una enredadera que florece todo el año, da su tupida sombra al comedor al aire libre y al fondo hay un escenario donde ya pasaron varios músicos para acompañar la experiencia gastronómica.
HORARIO Y MENÚ
Alma Zen ofrece una experiencia multisensorial en donde todos los sentidos son afinados en función al Alimento.
La carta del restó desarrolla principalmente una línea en torno a los finger food o al “hand held food” (alimento que cabe en tu mano). Es una carta pensada para el trabajador asunceno, que tiene poco tiempo para almorzar. Por eso en el centro de nuestra carta está todo lo que es finger food, como las hamburguesas, mini burgers, las empanadas hindúes, pizzas y varios sandwiches”, precisó. Además hay ensaladas, entradas, postres, jugos orgánicos, tes, café organico y bowls de desayuno. Además todos los días, salen dos menús equilibrados nutritivamente hablando: uno ECO (por económico y ecológico), también llamado Budha Bowl, que incluye cereales, legumbres, verduras, semillas, germinados, pan de campo casero y agua saborizada por 25 mil guaraníes y otro EJE (por eje y ejecutivo) que incluye entrada, fondo y postre por 70 mil guaraníes. Al optar por un plan semanal los costos disminuyen. “La carta desarrollamos con el cocinero, y generalmente renovamos de acuerdo a la temporalidad de los productos. En breve tendremos una nueva carta, estamos en transición. El menú del día hace el chef y yo aporto también algunas ideas”, comenta. Aparte uno puede comprar frutas y verduras orgánicas del mercadito de la tierra, panes de masa madre, postres y todo tipo de productos saludables del mismo local. Se abre de lunes a sábados de 10:00 a 18:00 y sirven desayuno, almuerzo y merienda Además cuentan con servicio de delivery dentro de la ciudad de Asunción, servicio de catering para eventos sociales y empresariales. Todos los sábados tienen brunch con jazz en vivo gratuito.
ALIMENTACION CONSCIENTE Y SALUDABLE
“Ofrecemos una alimentación saludable, compasiva sin sufrimiento animal, hecha con amor y con los mejores ingredientes organicos y naturales que se pueden encontrar en el mercado. “Usamos sal marina o de Himalaya, azúcar orgánica o ka’a he’e para endulzar, aceite de oliva o de coco, todo se cocina al horno, al fuego o al vapor, no hacemos frituras ni microondas, no usamos productos procesados y todos nuestros ingredientes son frescos y naturales”. Esto es asi porque Alma Zen entiende el Alimento como pura medicina siguiendo los preceptos de Hipócrates, el padre de la medicina occidental, que decía “ Deja que el alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”.

Más que nunca es fundamental entender la importancia del alimento sano, sobretodo dada la crítica situación de la salud en los paraguayos. "Según las estadísticas, 1 de cada 9 personas tiene diabetes, en los últimos años aumentó el 30% la incidencia del cáncer, un 40% de la población tiene desnutrición, otro 50 % esta con sobrepeso y las intolerancias a la lactosa o al gluten están en aumento. Siendo Paraguay un gran exportador de alimentos la situación es bien ilógica. La industria alimentaria está creando una pandemia que crece y crece, y esto ocurre porque el modelo alimentario agroindustrial actual está desarrollado para ganar dinero y no brindar salud. Como si fuera poco este modelo no es sustentable en el tiempo".
Carlos Díaz Meyer agregó: "Alma Zen en cambio es una plataforma cuyo objetivo es ayudar al cliente a iniciar el camino de transición hacia una alimentación consciente, sin importar a la agrupación al que pertenezcan: omnívoros, carnívoros, veganos, vegetarianos, siempre pueden lograr comer más sano y más sustentable. Una de las cuestiones fundamentales a la que apuntamos es precisamente activar la conciencia de las personas y que se animen a cambiar de su estilo de alimentación. Por eso solemos ofrecer talleres de cocina saludable". El siguiente taller será el 27 y el 28 de setiembre sobre recetas libres de gluten, azúcar y lactosa. Los interesados en saber más pueden llamar al tel. 021/211462.