El juez penal de Garan­tías Gustavo Amarilla ordenó la prisión pre­ventiva de Raúl Fernández Lippmann, ex secretario del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, que soporta dos procesos penales: el primero es por lavado de dinero y enrique­cimiento ilícito, el segundo es por tráfico de influencias, aso­ciación criminal y otros. El ex hombre clave del JEM pisó a las 15:30 de ayer el penal de Tacumbú y fue registrado como el preso Nº 3.373.

De forma sorpresiva, Fernán­dez Lippmann, en compañía de su abogado Álvaro Arias, se presentó en la Secretaría de Garantías Nº 12 y se dio por detenido. De inmediato, el juez Gustavo Amarilla, que interina a su colega Julián López, comunicó a la guardia del Poder Judicial la presencia del imputado, quien ya quedó aprehendido.

"En el momento oportuno, cuando tenga la audiencia en la otra causa por tráfico de influencias, ahí voy a exponer la situación", dijo el encausado a los periodistas. "Vamos a traba­jar para demostrar mi inocen­cia, confío en la Justicia y por sobre todo en el trabajo obje­tivo del Ministerio Público", expresó, al mismo tiempo que enfatizó: "Soy 100% inocente".

El abogado fue fichado como el preso Nº 3.373.
El abogado fue fichado como el preso Nº 3.373.

"Yo en ningún momento dije que no me iba a presentar; en todo momento me mantuve en mi casa, en compañía de mi familia, y por sugerencia de mi abogado hemos tomado la decisión de presentarnos al juzgado y ponernos a disposi­ción de la Justicia", manifestó. El ex secretario del JEM indicó que anímicamente se encuen­tra sostenido por su familia y su abogado. "Ya no volví a tener contacto con el ex sena­dor Óscar González Daher", aseveró.

El abogado de Fernández soli­citó durante la audiencia de imposición de medidas que su representado sea recluido en la Agrupación Especiali­zada, pero dicha petición fue rechazada por el juez Amari­lla, debido a que Fernández Lippmann no es un agente policial, por lo que el mismo debe guardar reclusión en Tacumbú.

TEME POR SU DEFENDIDO

Álvaro Arias, abogado de Raúl Fernández Lippmann, afirmó que teme por la vida de su cliente. "No tiene ame­nazas de muerte, pero qué les parece; estamos hablando de un escándalo que involucra a personas que hasta hace poco eran parlamentarios, y bueno, ustedes me hacen esta entrevista masiva y por eso hay temor por su integri­dad física", expresó.

También indicó que demos­trarán la inocencia de su representado, presentando documentos que justifi­can todo lo que Fernández Lippmann posee. Se volvió a ratificar que saben quién fue la persona que colocó el micrófono dentro del apa­rato celular de su defendido, agregando que cuando su representado declare en sede del Ministerio Público dará el nombre de la persona. Indicó que por el momento no pre­sentarán ninguna denuncia en relación a ese hecho.