• Por Richard Moreira
  • @ricmoreirapy

Luego de 4 años de intensa labor, Jeremy Hobbs concluye el próximo 5 de agosto su misión en Paraguay. El embajador del Reino Unido analizó con La Nación los logros de su gestión, donde se destacan el afianzamiento de las relaciones comerciales y las becas Chevening/Becal, así como una evaluación de la gestión del actual gobierno.

Su misión está llegando lentamente a su fin, ¿puede hacer un balance de lo que deja su gestión luego de 4 años en Paraguay?

Me siento contento con lo que hemos logrado hacer, desde que la embajada volvió en 2013, luego de estar ausente 8 años, siempre quiere uno tener más actividades y más resultados. Pero en general, es un balance muy positivo y lo hemos hecho con el gobierno de Paraguay. En la parte comercial estamos muy bien posicionados. Hicimos dos eventos para lanzar el perfil de Paraguay como destino de inversión británica.

El primero fue hace 3 años, y también hicimos un foro de seguimiento el año pasado, en el Canning House, que es una suerte de la Casa de las Américas en Londres. Allí estuvo el ministro Leite. El año pasado el comercio bilateral aumentó un 50%, y en los primeros 4 meses de este año las exportaciones británicas muestran crecimiento.

Estamos contentos y esos foros han despertado interés de las empresas de mi país. Esto se refleja en el interés de algunas empresas que han llamado a la Embajada, y este fin de mes una de las últimas actividades que realizaré es recibir a una pequeña delegación británica y funcionarios de gobierno interesados en tecnología agrícola.

También se han dado algunos signos políticos que afianzan los lazos entre los dos países con la venida de altos dignatarios.

Sí, como por ejemplo la visita de Simon McDonald, quien es el más alto funcionario de carrera del servicio diplomático y asesor principal del secretario de Asuntos Exteriores, el canciller británico, y eso es muy interesante. Fue hace un año, poco después del Brexit.

A propósito del Brexit que ya está en pleno desarrollo. Esto va a afectar las relaciones con el continente y con el Paraguay?

Repetiré lo que Simon McDonald señaló hace un año. Precisamente el Brexit abre más posibilidades de aumentar la relación, política y comercial con América Latina. Nosotros salimos de la Unión Europea, no salimos de Europa, sino de sus instituciones.

Vamos a buscar profundizar esas relaciones económicas y políticas, y culturales con países no miembros y de la UE. Veo muchas posibilidades, y vamos a seguir fortaleciendo las relaciones con la región y dentro de ella a Paraguay.

La visita de McDonald es una muestra de ese interés, y en los próximos meses tendremos visitas de alto nivel desde el Reino Unido.

No sólo a nivel económico o político, los vínculos entre los dos países se han fortalecido, sino principalmente en materia educativa, con las emblemáticas becas Chevening?

Sí, el 5 de julio pasado el nuevo embajador paraguayo ante el Reino Unido, Genaro Pappalardo, organizó un encuentro con estudiantes de Becal y Chevening. Esto da mucho gusto porque el de este año es un buen grupo, son capaces de llenar un salón, cosa que antes no era fácil.

Personalmente me ha llenado y me da satisfacción, porque ampliamos las becas Chevening, de una sola, en 2013, al año pasado a 16. Este año recibirán 19 o 20 paraguayos las becas completas en el Reino Unido.

Y es gracias a la unión de esfuerzos con Becal. Hay que decir que el programa Becal es sumamente impresionante porque muchos jóvenes tienen oportunidad de estudiar afuera.

Y lo bueno es que van a las mejores universidades y se destacan, no?

Son buenos estudiantes, algunos incluso han ganado premios y méritos en sus estudios. Ocurre que estamos viendo el futuro de Paraguay, van a regresar aquí y van a llevar adelante al país. Es el cambio generacional que hay en todos los países y es muy fuerte acá.

Su llegada a Paraguay, en el reinicio de las relaciones bilaterales, coincidió con la asunción de la administración Cartes. ¿Cómo evalúan al actual gobierno?

Ha sido una experiencia interesante. El país va bien después de 4 años. En la parte macro nadie niega que Paraguay está muy bien en la región, con crecimiento del 4% o más al año, comparado al promedio regional que es de menos del 2%.

La macroeconomía ha recibido elogios por cómo se maneja en ese aspecto. Esto es realidad, el bajo nivel de endeudamiento, baja tasa de inflación, estabilidad con la moneda son cosas bastante impresionantes.

Yo veo el panorama positivo, hay un constante flujo de peticiones de informaciones de empresarios que empiezan a notar a Paraguay. El problema hace cuatro años era al revés, para dar a conocer había que mostrar qué era Paraguay y que oportunidades hay acá, porque es un país relativamente desconocido.

Eso está cambiando, hay notas positivas en las empresas financieras especializadas hoy. Todos los países tienen retos, y este gobierno reconoce los suyos, especialmente en la parte de la microeconomía que todavía falta hacer algunas cosas, para mejorar el ambiente para las empresas extranjeras. Pero el camino está claro y es positivo.

¿Qué le impresionó del país en estos 4 años?

Por dónde empezar. Hemos notado la calidad humana de los paraguayos. Es muy amable el habitante de este país. El paraguayo es poco reservado, por eso el británico se siente bien aquí, pero de una calidad humana muy importante estamos hablando. También me impresionó la belleza de los paisajes del país.

Estuve por el sur para despedirme en Carmen y Fram de algunos contactos empresariales y estuvimos caminando por la costanera de Carmen, qué lindo lugar, bonitas playas, la gente muy amable. Sin dudas, tengo que nombrar la comida de este país. La carne es muy suave y muy sabrosa, y me encanta la milanesa de surubí. Regreso con unos kilitos de más.