El ministro de la Secretaría Técnica de Planificación (STP), José Molinas, destacó que pese al último informe de la situación de pobreza del Paraguay, en los últimos cinco años se observa una importante reducción de la pobreza y que la tendencia sigue siendo en ese sentido. Aseguró que lo que está haciendo el Gobierno en su estrategia de reducción de pobreza está en la dirección correcta.

Reveló que en el 2013, del 20 por ciento más pobre del área rural, solo el 69% recibía transferencias públicas y en el 2016 el 81% recibe esas transferencias y si no hubiese existido este proceso de apoyo con las transferencias públicas la pobreza extrema en el 2016 hubiera sido un 25 por ciento mayor. Al respecto, aseguró que el Gobierno seguirá mejorando y profundizando esos programas hasta bajar a menos del 3% la cifra.

Detalló que la estrategia del Gobierno es integral y abarca todos los elementos que las buenas prácticas internacionales recomiendan incorporar de modo a hacer efectiva la labor. "Es importante también mirar lo que pasa como tendencia y aquí si miramos la pobreza en Paraguay en los últimos cinco años ha descendido bastante", señaló Molinas en la 920AM.

Transferencias monetarias del Gobierno se realizaron en Ñeembucú vía aérea.
Transferencias monetarias del Gobierno se realizaron en Ñeembucú vía aérea.

Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), la pobreza total aumentó en el 2016 de 26,6 a 28,9 por ciento de la población, mientras que la pobreza extrema pasó de 5,4 a 5,7 por ciento ese mismo año. "Lo que ha ocurrido el último año (2016) no puede interpretarse todavía como un cambio de tendencia. La variación es relativamente débil si uno considera el margen de error que tiene toda encuesta", explicó.

Además, dijo que la estrategia implementada bajo el programa Sembrando Oportunidades implica la precisión en la identificación de las familias en pobreza extrema, la conexión con los servicios de transferencias públicas, la inclusión productiva, el acompañamiento familiar en habilidades blandas, la incorporación de tecnología, el acompañamiento con enfoque territorial –a través de consejos locales de desarrollo– y un mejoramiento del monitoreo y el trabajo en redes.