Los dirigentes colorados, Rodolfo Friedmann y Óscar Chávez, se disputan actualmente la titularidad de la Gobernación del departamento de Guairá. Ante esta situación, tanto Friedmann, que fue electo gobernador, como Chávez, designado en el cargo a través de un amparo judicial, emitieron ayer circulares dirigidos a los funcionarios con el fin de que los mismos obedezcan sus respectivas órdenes o de lo contrario serán "castigados" en lo civil, penal y administrativamente.

El documento narrado por Friedmann menciona que "en uso de mis facultades como legítima autoridad comunico a los funcionarios evitar prestarse a convocatorias, abstenerse a concurrir a llamamientos de realizar las acciones de complicidad tenientes a alterar el orden institucional".

Así también señala que de "alentar" el menoscabo del poder legal serán responsables en lo civil, penal y administrativamente en la medida de ser unos cómplices de quienes usurpan el poder político. Mientras que la nota efectuada por Chávez aclara que los funcionarios deben asistir puntualmente al trabajo que se inicia desde las 7:00 hasta las 13:00 y realizar sus actividades en tiempo, forma y modalidad establecida.

Agrega a su vez que "no está permitido retirar, sin previa anuencia de la autoridad competente, cualquier documento u objeto de la repartición e ingresar al recinto fuera del horario normal establecido, sin autorización escrita de la autoridad competente".

La crisis política institucional en la Gobernación de Guairá se inició en marzo cuando se dio a conocer una nota de renuncia de Friedmann al cargo.

Sin embargo, el gobernador electo negó haber firmado dicha nota. Inmediatamente la junta departamental analizó el escrito y aceptó la supuesta dimisión. Asumió posteriormente Rodolfo Pereira y más tarde Óscar Chávez.

Friedmann logró recuperar nuevamente el cargo y desde el jueves 12 de mayo fue otra vez desplazado.