Debe
haber pocos lugares en el planeta que irradien tanta belleza y tranquilidad
como el norte argentino. Un paisaje privilegiado capaz de trasladar a quien lo
visita, de manera casi inmediata, a un estado de paz y conexión absoluta con la
naturaleza. A este destino –más precisamente a
Yoga trendy. El yoga es una práctica activa que, si se sigue con disciplina, contribuye principalmente a armonizar la mente y el cuerpo, y sumar claridad frente a situaciones cotidianas. Uno de los tipos de yoga que más entusiasma es el Ashtanga, un modo que involucra posturas físicas –llamadas asanas–, ejercicios de respiración profunda, concentración mental y meditación, ese arte de poner la mente en blanco. Nacida en India como una práctica sólo de hombres y prohibida hasta los años ’70 incluso a extranjeros, ahora generó un selecto grupo de fans: celebrities internacionales como Madonna, Sting, Gwyneth Paltrow y Ricky Martin. Y como no podía ser de otra manera, en nuestro país ya es tendencia. Pero ¿cuáles son los beneficios que aporta este tipo de yoga? Principalmente, brinda calma y claridad mental además de salud y bienestar físico, un combo estimulante. Sus grandes maestros coinciden en que además el Ashtanga logra un cuerpo ágil, flexible y liviano; serenidad y concentración mental; reduce tensiones, aumenta la capacidad respiratoria y beneficia a cada uno de los órganos internos. Es, sin dudas, una práctica dinámica, fluida y desafiante, que hasta aporta beneficios estéticos: perfecciona la piel y fortalece el pelo, gracias a la buena circulación que genera y, además, retrasa el envejecimiento.
La primera serie de las seis que conforman la práctica del Yoga Ashtanga es la que te presentamos a continuación para que puedas realizar en tu casa. Un paso a paso detallado, una clase especial, con tips y recomendaciones para que puedas alcanzar el equilibrio de cuerpo y mente. Para poder disfrutar de la clase, sólo necesitás voluntad, concentración, buena música, en lo posible hindú, la indumentaria adecuada y una superficie antideslizante.
Saludo al sol.
1. De pie, inhalá y elevá los brazos hasta juntar las palmas.
2. Comenzá a plegarte hacia adelante, exhalá, y apoyá las manos en el suelo. Inhalá y flexioná las rodillas, luego saltá o caminá hacia atrás con las piernas juntas, exhalá. 3. Plegá los codos y permanecé al ras del suelo apoyada sobre las manos y puntas de los dedos del pie. 4. Inhalá, elevá el torso llevando los hombros y la cabeza hacia atrás, apoyada sobre el empeine.
Saludo final.
5. Apoyá las manos y los pies, dejá la cabeza colgando y la cola para arriba, formando un especie de V invertida. Permanecé en esa posición durante 5 respiraciones.
6. Inhalá y elevá los brazos con las palmas hacia afuera, luego exhalá y bajá los brazos a los costados del cuerpo. Así estarás en posición para iniciar nuevamente el saludo, que se repite 5 veces.
Posturas
de pie.
1.
Inhalá, piernas separadas, pies paralelos. Inhalá y exhalá, rotá el pie derecho
hacia afuera e inclinate hacia ese lado, con los brazos abiertos.
Permanecé 5 respiraciones. Repetí con el
izquierdo. 2. Inhalá y llevá el pie derecho hacia la ingle izquierda, tomá el
empeine con la mano derecha por detrás del cuerpo. Elevá el brazo izquierdo.
Permanecé 5 respiraciones. Repetí con la izquierda.
Posturas de piso.
1. Inhalá y sostenete con las manos en el suelo, pasá las piernas por fuera de los brazos. Juntá los pies hasta cruzar el derecho sobre el izquierdo. Permanecé 5 respiraciones.
2. Exhalá, y desde la posición anterior flexioná los codos hasta apoyar la cola en el suelo. Inhalá, y estirá brazos a los costados con las palmas hacia abajo. Apoyá la frente en el piso y permanecé 5 respiraciones.
3. Inhalá, elevá las piernas y sujetá los pies. Con la espalda recta, sostené 5 respiraciones. 4. Rolá hacia atrás con las rodillas estiradas, apoyá los pies, y permanecé 5 respiraciones. Descendé inhalando hasta quedar boca arriba. 5. Acostada boca arriba, flexioná las rodillas a media distancia, flexioná los codos y colocá las palmas de las manos a la altura de los hombros, inhalá y elevá el cuerpo hasta completar el arco. Permanecé 5 respiraciones. Descendé y repetí 4 veces.
Posturas de cierre.
Acostada boca arriba, inhalá y elevá las piernas hacia atrás, y pasalas sobre la cabeza hasta tocar con los empeines el suelo. Estirá las rodillas y entrelazá los dedos con las palmas hacia arriba. Permanecé 15 respiraciones. Desarmá y quedate boca arriba. 2. Cruzá las piernas, inhalá, arqueá el torso y dejá la cabeza apoyada en el piso. Permanecé 15 respiraciones. 3. Boca arriba, inhalá y elevá las piernas juntas y estiradas, hasta quedar perpendicular al suelo. Flexioná codos y apoyá las manos en la espalda. Permanecé 25 respiraciones. Descendé hasta quedar boca arriba, exhalá.