Tanto la víctima como los seguido­res del cura Silvestre Olmedo se mostraron con­formes con la decisión de la jueza Elsa Idoyaga, quien ayer determinó llevar el caso a juicio oral y público. Los feligreses afirman que esta será la instancia en la que se demostrará la inocencia del religioso. Paralelamente, un grupo de mujeres realizó una manifestación contra el sacerdote. Queda pendiente fijar la fecha para el juicio y determinar quiénes integra­rán el Tribunal de Sentencia.

Luego de la audiencia pre­liminar, la jueza Idoyaga informó sobre la decisión de elevar a juicio oral y público el caso del ex párroco de Lim­pio. La imputación de coac­ción sexual contra el religioso tiene una expectativa de pena de 10 años de cárcel. Idoyaga manifestó que el Ministe­rio Público rechazó la peri­cia psicológica que solicitó la defensa técnica debido a que la joven no puede ser doblemente victimizada.

La defensa planteó sobresei­miento definitivo, pero la magistrada analizó y deter­minó que sí existen elementos para elevar la causa a juicio oral por el hecho punible de acoso sexual. El hecho inves­tigado ocurrió el 21 de setiem­bre del año pasado.

La misma víctima realizó la denuncia ante la Fisca­lía y comentó que fue junto al cura de la parroquia San José de Limpio para pedirle ayuda con unos documentos, ya que se desempeñaba como coordinadora de la Pastoral Juvenil. Entonces, el religioso primero le acarició la espalda y luego los senos, denunció la afectada.

DESAGRADABLE

Alejandra Torres, ex coordi­nadora de la Pastoral Juvenil, quien denunció por acoso al sacerdote católico, indicó que le resultó bastante desagra­dable ver a Silvestre Olmedo entre cuatro paredes en la audiencia preliminar.